– Calcule cuanto dinero se puede gastar.

– Planifique sus compras. No se salga del presupuesto previsto.

– Anticipe sus compras navideñas.

– Poner límite a la lista de los reyes. Compare ofertas y no lo deje para última hora.

– Regale cosa útiles. El “amigo invisible” es una buena práctica para evitar el exceso de regalos, disminuye la cantidad pero puede mejorar la calidad y sobre todo limita el gasto.

– Recicle. La ropa de fiesta de otros años puede admitir pequeñas reformas, nuevos complementos que le darán un aire totalmente nuevo. Los juguetes también se pueden reutilizar, pasando juguetes de los niños mayores de la familia a los pequeños.

– Pague mejor en efectivo y no con la tarjeta.

– Felicite la Navidad con tarjetas electrónicas.

– Es tiempo de muchas llamadas, hay tarifas planas de llamadas que ahorran mucho dinero. Infórmese para contratar el plan que se ajuste mejor a sus necesidades.

– Hágalo usted mismo. Fabricar adornos, preparar los menús, los postres, las uvas; son pequeños detalles que permiten economizar.

– Planifique racionalmente su compra de lotería, si a usted le gusta adquirir las numerosas participaciones que le suelen ofrecer equilibre entonces la compra de décimos a fin de que no se le desajuste el presupuesto.

– Ahorre en “Tiempo libre”. Las actividades de ocio, cultura, entretenimiento que programan las administraciones para grandes y pequeños son gratis o tienen un precio reducido.

 

 

A lo largo del año podemos ahorrar también:

 

En nuestro hogar

– Manteniendo el grifo cerrado mientras nos lavamos las manos, nos afeitamos o nos lavamos los dientes.

– Utilizando cisternas de doble carga para usar solo el agua necesaria.

– Destinando el agua sobrante de las jarras de las comidas y de lavar las frutas y verduras para regar las plantas.

– Cerrando levemente la llave de paso de la vivienda, a penas se aprecia la diferenciay se ahorra una gran cantidad de agua.

– Usando la lavadora y lavavajillas con la carga completa y con el programa adecuado.

– Lavando en frío o a baja temperatura, entre 30 y 40 grados.

– Adquiriendo detergentes ecológicos.

– Comprando electrodomésticos de clase A que son aparatos poco más caros pero a la larga abaratan la factura, por contra los de tipo G son los más derrochadores.

– Controlando el termostato de la calefacción para no gastar energía innecesaria, graduar a 20 grados de día y 16 de noche.

– Ventilando de 10 o 15 minutos en invierno. No tape las fuentes de calor con cortinas y muebles.

– Cerrando los radiadores que no se precisen.

– Es conveniente desenchufar el televisor por la noche, ya que gasta energía cuando está apagado al estar en stand-by.

– Usando bombillas de bajo consumo.

– Comprando ordenadores que estén dotados de sistemas de ahorro de energía.

 

En las compras cotidianas

– Antes de salir a comprar, planifique las comidas de la semana y adquiera solo los productos que se necesiten.

– Compre productos de temporada son más baratos y más sanos.

– Busque recetas de comida con alimentos que no sean caros.

– Es conveniente analizar las ofertas e identificar las mejores.

– No haga la compra con hambre ni en bajo estado de ánimo.

– No acuda a los establecimientos comerciales con los niños.

– Busque programas de puntos, muchos supermercados ofrecen descuentos a sus compradores frecuentes.

– Para evitar confusiones preste especial atención al envasado de los productos y a la cantidad que figura en los mismos, los que se venden por unidad o porciones no suelen ser los más económicos.

– Congele los alimentos que vayan a pasarse de fecha.

– Aproveche las sobras para hacer nuevos platos.

– Prescinda de caprichos innecesarios.