Siloé hizo de Segovia su casa por una noche

Fecha:

Compartir:

No hizo falta que sonaran los primeros acordes para entender que el concierto de Siloé dejaría huella en las Ferias y Fiestas de San Juan y San Pedro. Bastaba con escuchar las conversaciones de quienes aguardaban junto al antiguo Regimiento de Artillería. Había grupos llegados desde municipios del sur de Madrid, de Ávila, Soria, Valladolid e incluso una joven extremeña. Algunos habían encontrado en la cita segoviana la fecha perfecta para ver en directo a su grupo favorito; otros simplemente habían elegido compartir con sus amigos una noche de música aprovechando el ambiente festivo de la ciudad. Entre el público incluso hubo quien celebró su cumpleaños mientras esperaba el inicio del espectáculo, pero también, mientras lo vivía.

Con el recinto prácticamente lleno, Siloé apareció sobre el escenario con una puesta en escena que comenzó de forma intrigante para desembocar rápidamente en la energía que caracteriza al grupo. Desde el primer momento quedó claro que no sería un concierto contemplativo, sino uno de esos que invitan a vivirlo con intensidad. La banda animó al público a cantar, saltar y dejarse llevar por un repertorio construido a partir de sus canciones más reconocidas, capaces de combinar emoción y una identidad sonora muy reconocible.

Uno de los aspectos más llamativos fue la enorme diversidad de quienes llenaban la pista. Jóvenes y adultos, románticos y rockeros compartían espacio sin distinciones, al igual que vecinos de la capital, habitantes del medio rural o visitantes llegados de distintos puntos de Castilla y León y de otras comunidades. Siloé confirmó así esa capacidad poco frecuente de reunir perfiles muy diferentes alrededor de un mismo proyecto musical.

Sobre el escenario tampoco pasó desapercibida la estética que acompaña habitualmente al grupo. Cruces, referencias y proverbios de inspiración bíblica reforzaban esa dimensión espiritual que atraviesa buena parte de sus letras, aportando personalidad a un directo donde la música y la imagen caminan de la mano.

La conexión entre la banda y Segovia se hizo aún más evidente cuando el cantante y guitarrista expresó su emoción por actuar en las fiestas de San Juan y San Pedro. Poco después, colocó el tradicional pañuelo azul de las fiestas sobre el megáfono que utilizó durante algunos temas, un gesto sencillo pero cargado de simbolismo que arrancó una de las mayores ovaciones de la noche y que convirtió, por unos instantes, ese objeto inseparable de sus conciertos en un pequeño homenaje a la ciudad.

Resultó igualmente llamativo comprobar que, en una época en la que muchos conciertos parecen vivirse a través de la pantalla de un teléfono móvil, frente al escenario, predominaban las voces y el baile sobre las cámaras. Había móviles, como es inevitable, pero la sensación general era otra: la mayoría prefería cantar cada estribillo, abrazarse y saltar antes que preocuparse por conseguir el vídeo perfecto.

Así, durante algo más de una hora y media, Siloé no solo ofreció un concierto dentro de la programación de las fiestas. Consiguió que miles de personas, llegadas desde muy distintos lugares, sintieran por una noche que Segovia era el punto de encuentro donde todas esas voces podían cantar al unísono.

Publicidad

Artículos Relacionados

De los 17 días a los 100 años, Segovia presume de majos y majas

Cien años de vida y toda una historia ligada a Segovia. Fuencisla Velasco Luquero y José Martín Cardiel,...

Segovia estrena la mayor planta de maíz dulce de Europa

La mayor planta de procesado de maíz dulce en mazorca de Europa está en Sanchonuño. La empresa segoviana Huercasa...

El Black Friday y el Cyber Monday generarán 320 empleos en Segovia, según Randstad

La campaña del Black Friday (27 de noviembre) y el Cyber Monday (30 de noviembre) generará previsiblemente 320...

Segovia busca fotos que descubran una provincia aún por descubrir

¿Y si ese rincón de Segovia que pocos conocen acaba convirtiéndose en la imagen que enamore a quienes...