La población de Castilla y León a 1 de enero de 2010 era de 2.559.515 personas, un 0,2 por ciento menos que un año antes, lo que supone una disminución de 4.006 habitantes que coloca a la Comunidad como la autonomía con una pérdida mayor de habitantes en 2009.

Así se refleja en el Real Decreto del Consejo de Ministros que oficializa la población de los municipios españoles resultante de la revisión del padrón municipal a 1 de enero de 2010, que supone un total de 47.021.031 personas empadronadas en España, con un crecimiento del 0,6 por ciento.

La población sólo desciende en ese periodo en Castilla y León (-0,2 por ciento) y en Asturias (-0,1 por ciento), en el resto de comunidades los registros son positivos, con los mayores aumentos en Madrid y Murcia (1,1 por ciento), respectivamente, seguida por Andalucía y Castilla-La Mancha, con un 0,8, en ambas.

Por provincias, el número de personas empadronadas aumenta en Valladolid (0,2 por ciento), Soria (0,2) y Ávila (0,1), mientras que Zamora experimenta un descenso del 0,7 por ciento, sólo superada por Teruel (-1,0 por ciento).

Entre las que más personas empadronadas perdieron respecto de 2009, sigue Palencia, con -0,5 por ciento; Segovia, con -0,4; Salamanca, con -0,3, y Burgos y León con -0,2 por cientos, respectivamente.

Así, Zamora pierde 1.451 habitantes, Segovia 586, Salamanca 989, Palencia 796, León 885 y Burgos 737, mientras que Valladolid ha ganado 1.065, Soria 157 y Ávila 216.