Segovia figura entre las nueve provincias españolas mejor preparadas para la recuperación del mercado inmobiliario local, según un informe de la consultora Deloitte. La provincia segoviana es la única de Castilla y León que se encuentra en el grupo de cabeza junto a Álava, Asturias, Cantabria, La Coruña, Madrid, Navarra, Pontevedra y Vizcaya, que “afrontan la recuperación de su actividad inmobiliaria desde una mejor posición de partida”, señala el informe. De acuerdo con el listado, las provincias de Valladolid y Burgos se sitúan en una segunda posición; mientras que Ávila, Zamora, Salamanca, León y Palencia deberían esperar a una tercera fase de recuperación.

Según la consultora la coyuntura económica actual, caracterizada por la incertidumbre, la elevada tasa de esfuerzo de los hogares y el endurecimiento del mercado laboral, está provocando un exceso de oferta de vivienda nueva que afecta, aunque no de la misma manera, a la práctica totalidad de las regiones españolas. En este sentido, Deloitte ha llevado a cabo un análisis que establece, en función de los parámetros actuales del mercado de vivienda residencial en España, tres fases de recuperación de la actividad inmobiliaria.

Así nueve provincias se encuentran en una posición de partida ante una posible mejora de la situación, teniendo en cuenta tanto su coyuntura macroeconómica (demografía, desempleo o crecimiento de la población) como sus fundamentales inmobiliarios:

Del mismo modo, existe un segundo grupo de 23 provincias, entre las que destacan Málaga, Valencia y Zaragoza, que sin presentar una coyuntura tan favorable están en condiciones de normalizar su actividad ante un futuro cambio de ciclo, pero en un momento del tiempo posterior y a un ritmo menor. De Castilla y León figuran en este grupo las citadas de Valladolid y Burgos.

 

En el vagón de cola

Por último, un tercer grupo de provincias, entre las que se encuentran Ávila, Zamora, Salamanca, León, Palencia y Soria, también lo integran Alicante, Las Palmas, o Santa Cruz de Tenerife entre otras. Todas ellas necesitarán, según el análisis realizado, más tiempo para absorber el stock existente y dinamizar la confianza de los agentes de su mercado inmobiliario local.

A pesar de la reducción de los tipos de interés y la evolución a la baja del precio medio de la vivienda, la tasa de esfuerzo media de los hogares españoles (porcentaje de renta familiar dedicada al pago de la hipoteca de la vivienda), se sitúa en el 38,6%, aún por encima de los niveles razonables de equilibrio, lo que explica que el stock de viviendas no se esté absorbiendo aún de forma generalizada.

Según el análisis de Deloitte, Barcelona, Guipúzcoa y Salamanca presentan la tasa de esfuerzo más elevada. Por el contrario, la adquisición de vivienda en provincias como Almería, Lleida, Murcia y Pontevedra es, en principio, más accesible al registrar tasas de esfuerzo por debajo del 30%.

Teniendo en cuenta la relación entre población y stock de vivienda nueva, Castellón, Toledo y Almería son las tres provincias que cuentan con mayor stock por cada 1.000 habitantes (57,06 viviendas por cada mil habitantes en el caso de Castellón, 37,5 en Toledo y 32,9 para Almería). Las tres provincias que cuentan con menor ratio son Vizcaya (3,9), Cáceres (4,5) y Badajoz (4,8), mientras que la media para España es de 17 viviendas nuevas sin vender por cada 1.000 habitantes.

 

Más viviendas disponibles

En términos generales, el stock de vivienda nueva ha crecido en los últimos años. La mayor parte de las viviendas de obra nueva no vendidas en España se localizan en Barcelona (con más de 62.000 unidades), Madrid (alrededor de 53.000 unidades) y la zona de Levante (Alicante cuenta con cerca de 50.000 unidades sin vender). No obstante, existen provincias donde el stock ha comenzado a disminuir, como son Badajoz o Navarra.

Para Javier García-Mateo, director del área de Real Estate de Deloitte, “España es un país muy heterogéneo en el que la coyuntura económica e inmobiliaria no está afectando por igual a la totalidad de sus provincias. De esta manera, se hace necesario realizar estudios pormenorizados a nivel local a la hora de establecer un diagnóstico correcto de la situación y la estrategia más adecuada a seguir por parte de los inversores, promotores y entidades financieras”.