Cerca de 800 de los 24.900 habitantes de etnia gitana de la región residen en Segovia. Hace años lo hacían en asentamiento que, poco a poco, fueron erradicándose hasta acabar con el último, en 2011, en la carretera Madrona.  El desarrollo del Plan de Realojo permitió la eliminación del poblado del Tejerín y de dicha carretera, poniendo fin a cerca de 40 años de chabolismo en Segovia, durante los cuales 43 familias gitanas vivieron segregadas al igual que un número considerable de ciudadanos que, por su condición económica y trayectoria residencial, no tenían acceso a una vivienda. En total, 145 personas, 33 menores, realojadas que pasaron a incorporarse a una vivienda normalizada, en un entorno inclusivo.

Ayer, este programa fue ejemplo para otras capitales de región, dentro de la presentación del ‘Mapa sobre vivienda y población gitana’, en el marco de una jornada organizada por la Junta de Castilla y León y la Fundación Secretariado Gitano. En el mismo, también se indicó que entre 2007 y 2015 el número de chabolas en Castilla y León pasó de 158 a 45, lo que supone el 0,85 por ciento del total, porcentaje que a nivel nacional se sitúa en el cuatro por ciento.

En el informe se denuncia el elevado número de asentamientos segregados de la Comunidad y en los que se concentran el 4,82 por ciento de las viviendas gitanas, porcentaje que en el conjunto de España es del 2,78 por ciento. Los asentamientos más significativos se encuentran en Burgos, con 35 viviendas en ‘El Encuentro’, y en la provincia de León. En este caso, en los ‘Pabellones del Oeste’ de Astorga se contabilizan 19 viviendas; 26 en el ‘Barrio Nuevo’ de Ponferrada y 18 entre ‘Altos del Duero’ y ‘Las Graveras’, en la capital.

La población gitana de Castilla y León, según se recoge en el mapa, se sitúa sobre las 24.900 personas, que se concentran principalmente en Valladolid (8.798), Salamanca (4.103) y León (3.605). Por el contrario, Soria ocupa el último lugar con 282 personas, seguida de Ávila (742), Segovia (799), Zamora (1.546), Palencia (2.500) y Burgos (2.495). A nivel nacional se estima que el colectivo gitano lo integran más de 516.000 personas

Avances

El presidente de la Fundación Secretariado Gitano, Pedro Puente, reconoció el gran avance que se ha producido en los últimos años en el acceso a una vivienda digna por parte del colectivo gitano en Castilla y León, con un descenso evidente tanto del chabolismo como de los barrios segregados.

A su vez, argumentó que, aprovechando un plan especial de la Unión Europea el objetivo debe ser acabar con el chabolismo en España en 2020. “Es un objetivo alcanzable y para el que sólo hace falta voluntad política”, sentenció, a la vez que reclamó programas específicos de acompañamiento social.

Mientras tanto, el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, también resaltó la positiva evolución del acceso del colectivo gitano a la vivienda, a la vez que calificó de “intolerables” las condiciones de desigualdad en las que ha vivido. Además, destacó el “extraordinario” trabajo que ha venido realizando la Fundación Secretariado Gitano e hizo un llamamiento a todas las administraciones, a las asociaciones gitanas y a la sociedad en general para buscar una inclusión real y la “desaparición de cualquier escalón social”.

Suárez-Quiñones también recalcó el compromiso de la Junta con este colectivo y recordó las ayudas para el acceso a la vivienda que su departamento tiene abiertas para las personas con menos recursos, así como el conjunto de medidas coordinadas con la Consejería de Familia para los casos de desahucios.

Segovia como ejemplo

En la jornada tuvo un protagonismo especial el Ayuntamiento de Segovia, que puso sobre la mesa un proyecto con el que logró acabar con dos asentamientos gitanos ubicados en la antigua carretera de Madrona y en el Tejerín.

El concejal de Servicios Sociales y Participación Ciudadana del Consistorio, Andrés Torquemada, explicó que en 2005 el Ayuntamiento acordó por unanimidad en un pleno poner en marcha un programa de realojo para acabar con estos dos asentamientos, en los que vivían unas 130 personas agrupadas en unas 40 familias, en unas condiciones de “indignidad absoluta”.

El programa, que contó con la colaboración de la Junta, también contemplaba un plan de acompañamiento social de la mano de la Fundación Secretariado Gitano, lo que permitió que en diciembre de 2011 acabar con los dos asentamiento y realojar a todas las personas. “En Segovia seguimos apostando por la igualdad de todos los colectivos, también de los gitanos, que deben vivir con los mismos derechos”, sentenció.

08prn201611345710