Las fuertes lluvias caídas en la provincia han ocasionado que se active la situación de alarma en distintos puntos de Segovia. En la tarde de este domingo continúan en alerta, pero estables y controlados, el río Duratón en Las Vencías y Burgomillodo, y el río Riaza en Linares del Arroyo. A través de un comunidado, la Delegación Territorial de la Junta asegura que «ha mantenido contacto permanente con los Ayuntamientos de los municipios que se han visto afectados, en coordinación con la Subdelegación del Gobierno y el Centro de Emergencias de Castilla y León».

Así, la Agencia de Protección Civil de la Junta informa que las provincias de Castilla y León mantienen su alerta ante la crecida de los caudales en los ríos de la Comunidad, debido a las lluvias y al aumento de las temperaturas y el consecuente deshielo. Estos días de Semana Santa, la mayor parte de los incidentes registrados en el 112 han estado relacionados con cortes de carreteras secundarias e inundaciones puntuales en zonas deshabitadas o en desuso, por lo que en la provincia de Segovia no ha sido preciso activar la situación 2 del Plan de Protección Civil ante Inundaciones en Castilla y León (INUNCyL).

En la provincia segoviana, aún continúan cortadas las carreteras SG-V-2411, en Burgomillodo; la SG-V-3312, en Carbonero de Ahusín; y en Laguna de Contreras está afectada la carretera de salida del pueblo hacia la carretera de Sacramenta. En Burgomillodo, en la SG-V-2416, se ha registrado el rescate de un vehículo atrapado en el agua. Un particular que pasaba por la zona lo sacó del agua con su propio vehículo. La Junta insiste en que, estos momentos, todas las incidencias están siendo solucionadas aunque se mantiene la alerta por si volvieran a registrarse más incidentes ya que los caudales siguen estando altos.