Un gran lazo azul desplegado en la fachada del Ayuntamiento de Segovia dará comienzo mañana a los actos en conmemoración del Día Mundial de Concienciación sobre el autismo, que se celebra desde el año 2007 el día 2 de abril y que se extenderán hasta el día 13 en la capital segoviana. Organizados por la Asociación Autismo de Segovia, el acto comenzará a las 12:00 horas con la lectura de un manifiesto y la suelta de globos del mismo color para dar paso a la actuación del mago Pablo Álvarez.

Haciendo una llamada a la concienciación sobre la realizad del autismo, la necesidad de su diagnóstico precoz y de la investigación para garantizar la atención de las personas con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), la organización segoviana celebrará la III Comida Solidaria en la Avenida Fernández Ladreda. Será el próximo sábado 6 de abril cuando los asistentes puedan degustar una paella con agua, pan y postre al precio de 4 euros por persona a partir de las 14:30 horas.

Además, el sábado 13 de abril a las 18:00 horas los actos continuarán con el IV Festival Benéfico ACFAL en el IES Andrés Laguna en donde una vez más se llamará la atención sobre el TEA como una profunda alteración de diferentes funciones del sistema nervioso central, que persiste a lo largo de toda la vida de la persona. En Segovia, la Asociación atiende a 15 afectados en la actualidad, un incremento de un 40 por ciento respecto a 2011, quienes reciben servicios de logopedia, estimulación, musicoterapia, psicología, o apoyo escolar así como sus familias a quienes van dirigida la Escuela de Padres o el programa de respiro familiar.

La enfermedad se hace evidente entre los 18 meses y los 3 años de vida y da lugar a diferentes grados de alteración del lenguaje y la comunicación, de las competencias sociales y de la imaginación. Según datos de Autismo de Segovia, el último informe publicado en 2012 por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU, sitúa el índice de prevalencia del autismo en un 1 por cada 88 nacidos. Esto supone un aumento del 23% respecto a la última estadística publicada en 2006, que se situaba en 1 por cada 110 y de un 75% desde que el CDC comenzó a registrar la incidencia de los TEA en 2001.