El obispo de Segovia, Ángel Rubio Castro, apeló este sábado a la necesidad de reclutar vocaciones sacerdotales, en un día en el que participó en la ordenación de un nuevo sacerdote. Coincidiendo con la celebración del Día del Seminario en la diócesis de Segovia, en la solemnidad de San José, el obispo publicó su pastoral semanal en la que asegura que hacen falta “personas dispuestas a trabajar en la viña del Señor”.

Y aunque valora positivamente el progreso y la globalización, donde los niños pueden conocer y relacionarse con las más altas tecnologías y acontecimientos mundiales, asegura que son precisos mensajeros del Evangelio, “personas que señalen el camino, que llevan a la vida y vida en abundancia”.

Recordó que el Seminario Menor de Segovia cuenta actualmente con un grupo de once adolescentes, que se suman a los tres seminaristas mayores con que cuenta la Diócesis. Y recomendó a los sacerdotes que sean “capaces de dar testimonio de comunión con el Obispo y demás hermanos para garantizar el humus vital a los nuevos brotes de vocaciones sacerdotales”. “Tenemos necesidad de sacerdotes para salir al encuentro de los alejados, para atender a los jóvenes, a los marginados; sacerdotes para los hombres del campo y de la ciudad, para los pueblos pequeños y grandes, para los intelectuales y los trabajadores, para los que sufren y los desalentados”, aseguró monseñor Rubio.

Su petición coincidió con la ordenación de Ciro Antonio Duran, nacido en Cachimira, en Colombia, en una familia de ocho hermanos. Comenzó su vocación en la Comunidad de Redendoristas de Colombia. Luego ingresó en el seminario de la Confraternidad de los Operarios del Reino de Cristo en Olivas del Rey y realizó sus estudios de teología en el Seminario Conciliar de Toledo.

En la ceremonia, que tuvo lugar en la iglesia de San Miguel Arcángel, participaron diversos curas de Segovia y de la provincia.