Este año, la Parroquia de San Andrés será la encargada de organizar la tradicional celebración de la Catorcena, por lo que la Junta de la Catorcena ya ha celebrando varias reuniones encaminadas a programar las actuaciones religiosas y culturales que han de celebrarse entre el último día de agosto y la primera semana de septiembre.

Como es costumbre en esta celebración, se estudia la atención a necesidades del templo parroquial, que en este caso van encaminadas especialmente a la mejora del sistema de iluminación interior para hacerle más efectivo y menos costoso, como asimismo a la reparación de algunos objetos sagrados de alto valor artístico. Con la finalidad de obtener recursos necesarios para estos arreglos, la Junta de Catorcena ha abierto una cuenta en el Santander (Pl. Mayor) donde los vecinos del barrio, con invitación a todos los comprendidos en la Unión Parroquial Centro, puedan ingresar sus voluntarias donaciones. Asimismo, y como es costumbre, se invita a participar a los hijos de pila y antiguos residentes en el barrio, hoy con otros domicilios.

La festividad de la Catorcena, celebra el ‘milagro del Corpus’, ocurrido allá por el siglo XV. Según cuentan las crónicas de la época, una ostia consagrada, rrojada por un malvado a una caldera de aceite hirviendo, se alzó en el aire, y ante el asombro de los presentes, voló como una paloma inmaculada y se posó suavemente en un rincón tranquilo, donde refulgió como una estrella. Desde entonces, las catorce parroquias de la capital se unen para celebrar tan milagroso acto.