En estas fiestas navideñas, parece ser costumbre el comer abundantemente, cometiéndose excesos que dañan nuestro organismo y nuestro bolsillo. A este respecto, es conveniente considerar lo siguiente:

– Comprando la cantidad justa de comida, no derrocharemos alimentos ni dinero, tan escasos en períodos de crisis como el actual.

Evitar usar platos, vasos y cubiertos de un sólo uso, así como servilletas y manteles de papel. Estamos en Navidad y no hay mejor época que ésta para lucir la vajilla, la cuberteria, la cristalería, la mantelería…, además no generaremos residuos como plásticos o papel.

– Si consumimos productos frescos y de producción local, fomentaremos el ahorro energético ya que no han de ser transportados desde lugares lejanos, además, también se fomenta el desarrollo económico de nuestro entorno.

– Si adquirimos productos con certificación ecológica, tenemos la garantía de que se han obtenido en procesos respetuosos con el medio ambiente.