Adif se ha visto obligado a cortar el tráfico ferroviario en el túnel de Guadarrama cuando, a las 7:23 horas, los detectores y las cámaras de seguridad ha localizado la presencia de humo en el tubo número uno, el que queda a la izquierda desde Segovia. Según han informado fuentes de Adif, el tráfico ha estado cortado entre las 7:23 y las 7:52 horas en todo el túnel, reanudándose en el tubo derecho a partir de esta hora. La administradora pública asegura que, según han podido comprobar sus técnicos, el humo procedía del sobrecalentamiento de unos cables de comunicaciones en una de las galerías que conectan ambos tubos cada 250 m. Una vez solventada la incidencia, que no ha requerido de ninguna actividad de extinción de fuego, Adif ha restablecido la normalidad en la circulación ferroviaria en la línea. Como ya hemos explicado, el tubo derecho, el que va hacia Madrid, no se ha visto afectado y el tráfico se ha reanudado a partir de las 7:52 horas con normalidad aunque afectado por los lógicos retrasos. 

En Guiomar, el tren de las 7:23 horas ha salido con más de 40 minutos de retraso mientras que el de las 8:00 ha salido con más de 80 minutos. Los pasajeros afectados por los retrasos en Segovia han lamentado que se haya priorizado el paso de trenes de larga distancia perjudicando a la Alta Velocidad de Segovia, utilizada por trabajadores. «Nos han pedido que nos montasemos en el tren a las 8:30 pero no hemos salido de la estación hasta las 9:20, y mientras tanto hemos visto pasar en esa dirección otros dos o tres trenes, no nos parece bien que se haya priorizado la larga distacia frente a la alta velocidad, nosotros vamos a trabajar», ha explicado unos de los pasajeros afectados.Los retrasos, además de causar el lógico malestar entre los viajeros, ha provocado en taquilla grandes colas de usuarios que solicitaban el justificante de retraso para entregarlos en sus respectivos trabajos.

Según ha informado la Administradora pública, el tráfico ha sido restablecido en ambos tubos a las 9:35 horas «una vez que los técnicos de la empresa han comprobado las instalaciones de esa infraestructura y subsanado la incidencia que obligó a suspender cautelarmente la circulación por ambos tubos del túnel».

El túnel de Guadarrama tiene una longitud de 28,7 km y están compuestos por tubos paralelos comunicados por galerías de seguridad. Esta infraestructura singular de tipología bitubo (dos tubos paralelos), lo que le supone ser el quinto túnel ferroviario más largo del mundo, que cuenta con unas instalaciones que garantizan la seguridad de las circulaciones ferroviarias: 121 galerías transversales comunican los dos tubos cada 250 m; además, a lo largo de los 30 km y en dichas galerías están instaladas más de 600 cámaras de circuito cerrado de televisión conectadas con un puesto central al igual que 121 sensores ópticos -uno en cada galería- y un sistema de ventilación y extracción de humo. Igualmente, en la parte central del túnel existe una gran galería de evacuación de 500 m de longitud con capacidad para evacuar el equivalente al pasaje de dos trenes.