Una vez alcanzado el nivel 3 de emergencia, el dispositivo participante en el simulacro, que comenzó el pasado jueves y se prolongará hasta el lunes, dedicó la jornada del sábado a actuar una vez rota la presa. Por la mañana, los equipos de intervención simularon la búsqueda de víctimas en zonas inundadas, como el cauce del río. Además, efectivos de la Policía Nacional se adentraron en los túneles del embalse del Pontón Alto en busca de posibles personas atrapadas en su interior.

El día sirvió para comprobar cómo funciona la cadena de rescatadores, desde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a la Cruz Roja y los profesionales de atención sanitaria y psicosocial. De hecho, en el campamento de damnificados se atendió a víctimas y damnificados por la catástrofe.

La evacuación de bajas masivas fue el principal ejercicio realizado durante la tarde y la actividad continúa por la noche porque el objetivo del simulacro, según subrayan fuentes de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en declaraciones a Ical, es actuar ‘como si la situación fuera real’.

Desde el paso de nivel 2 a nivel 3 de gravedad, decretado en la tarde del viernes, el dispositivo de intervención se enfrenta a la resolución de todas las posibles incidencias que van surgiendo para asegurarse de la efectividad de las medidas adoptadas.
Algunos curiosos no desaprovecharon la oportunidad de acercarse a la zona durante esta jornada de sábado para comprobar cómo se trabajaría en caso de producirse una emergencia nacional de estas características.

El simulacro comenzó el pasado jueves con grandes inundaciones que afectaron a la capital segoviana y algunos pueblos cercanos. La gran avalancha de agua provocó la rotura del pantano del Pontón Alto y la muerte de más de 500 víctimas, 1.000 desaparecidos y 12.000 personas sin hogar.