El futuro Museo del Títere que albergará la Puerta de Santiago de Segovia entra en su recta final para poder abrir sus puertas al público a lo largo del mes de noviembre, tal y como apunta la agencia de noticias Ical. Fuentes de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, entidad que aporta la mitad de los 100.000 euros que ha costado la conversión de este edificio en un centro museístico junto con el Ayuntamiento segoviano, explicaron a Ical que actualmente se trabaja en el traslado de las piezas que se expondrán en el museo, 39 títeres del maestro Francisco Peralta.

Zoa Escudero, técnico responsable del área de bienes muebles de la Fundación, detalló que la mayor parte de esta colección se expondrá en las dos salas preparadas para este fin en la Puerta de Santiago, “aunque hay alguna pieza pequeña que dependerá más del espacio”. Además, recalcó que las marionetas han permanecido en el taller del propietario en Madrid todo este tiempo, “porque era complicado hacer traslados parciales y tenerlas almacenadas en diferentes lugares por su propia fragilidad y porque no convenía”. De esta forma, una vez que ya se han colocado todas las vitrinas y los diferentes contenidos del museo, “van directamente a las vitrinas y no se anda con movimientos intermedios que pueden perjudicar a un material tan frágil”.

Precisamente, trabajar sin las piezas ha sido uno de los problemas a los que se ha enfrentado el equipo encargado del desarrollo de este proyecto, que se inició en el mes de mayo con la fase de montaje y la fabricación de los elementos interiores. “Ahora se puede producir algún retraso de última hora, pero cumpliremos con los plazos dados en su día y será visitable para fin de año”, apuntó Escudero.

La muestra se ubicará en las dos plantas de la Puerta de Santiago, así como en el cuerpo de guardia, con algunos de los últimos trabajos de Francisco Peralta, tal y como recoge Ical. Entre ellos habrá títeres de hilo de personajes de cuentos, romances u ópera. Alguno de ellos, con un significado especial como los fabricados con los alumnos del IES Andrés Laguna de la capital segoviana o los del romance que protagoniza ‘La Condesita’ y que fabricó en la Escuela de Arte Casa de los Picos durante su época de profesor de modelado.

Esta colección está fabricada con madera, pasta de papel, tela y elementos de metal, y algunas de ellas pueden medir hasta 1,80 metros. Estas piezas serán expuestas en vitrinas diseñadas a medida que las protegen y con una adecuada iluminación que permita su perfecta visión y conservación.

En el aspecto técnico, lo más complicado, según la técnico de la Fundación, ha sido ver cómo encajar las figuras en sus espacios, “aunque se ha contado con muchísima colaboración de la familia, que ha estado muy pendiente, facilitando información e imágenes sobre la forma más adecuada para exponer estas piezas, con Francisco Peralta en primer lugar”. A esto se añade que los trabajos son más difíciles cuando se trata de un edificio histórico, como es el caso, “pero se ha tratado con mucho cariño, se acaba de restaurar y no se podía hacer allí cualquier cosa”, incidió Escudero, que aseguró que desde la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León están “muy satisfechos” con los resultados obtenidos.

 

Un nuevo uso para la Puerta de Santiago

La Fundación y el Ayuntamiento de Segovia rubricaron hace un año un convenio de colaboración para asumir la inversión entre ambas instituciones. Una cantidad que se sumaba a los 370.000 euros destinados a la rehabilitación de la Puerta de Santiago. Los trabajos en este edificio histórico se prolongaron durante más de un año y supusieron la recuperación del espacio del cuerpo de guardia y sus accesos desde la planta baja, así como la escalera que lo comunica con la planta primera, apunta Ical.

Además, se recuperó todo el tránsito del adarve original en la planta baja, se acondicionaron los accesos al adarve desde la calle y a la planta primera, y se eliminó el trasdós construido en la planta primera tras la reforma de 1984 para recuperar los volúmenes de la construcción. Además, la Fundación limpió, consolidó y restauró tanto las fábricas del arco como los elementos ornamentales.

La posibilidad ahora de comprobar que toda esta labor de restauración tendrá un uso es “una alegría” para la Fundación, como destacó Zoa Escudero, que valoró la rapidez con la que se ha actuado para que la Puerta de Santiago tenga una “función cultural a la que seguirá un aprovechamiento y disfrute para los ciudadanos”. “Y además con un elemento tan relacionado con la ciudad como es el mundo de los títeres”, añadió, recordando el vínculo de la ciudad de Segovia con Titirimundi.

La técnico de la Fundación puso este proyecto como “ejemplo” de una salida “ágil y buena” para un inmueble de estas características, “ya que en 2012 se acabó la restauración del edificio y automáticamente ya tiene una función”. Una situación que hay que resaltar, desde su punto de vista, “porque el patrimonio tiene ese problema, se restaura pero qué se hace con él”.