El modelo de recogida de aceite usado de origen domiciliario que se implanta gracias a la firma del convenio entre las consejerías de Medio Abiente, Economía y varios ayuntamientos, está basado en un sistema consistente en contenedores, bien de calle o en recintos cerrados pero de acceso público (centros comerciales, centros de enseñanza, oficinas municipales, etc.), en los que el usuario deposite el aceite que previamente ha embotellado en su hogar, reutilizando las botellas de plástico vacías. En todo caso los contenedores reunirán las características de resistencia, solidez y estanqueidad adecuadas para cada una de las ubicaciones proyectadas, en especial, aquellos que se coloquen en calle.

El sistema asegura la gestión de todos los componentes, tanto el aceite usado, como las botellas de plástico que lo contienen, y se garantiza el ratio mínimo de un contenedor por cada 2.500 habitantes.

Cada ciudadano consume al año 20,7 kilogramos de aceite vegetal, de los que el 76% es de uso domiciliario, lo que supone un total de 39.000 toneladas al año en Castilla y León. Este volumen genera un residuo estimado en 3,14 kilogramos por persona y año (7.800 toneladas). Actualmente se recuperan en la Comunidad 120 toneladas de aceite vegetal usado de uso doméstico.

 

Campaña de sensibilización.

En el marco del acuerdo suscrito, el Ente Regional de la Energía ha asumido el diseño y ejecución de la campaña divulgativa y de sensibilización en los municipios participantes para fomentar la correcta gestión del aceite usado vegetal de origen domiciliario.

Con el objetivo dar a conocer los nuevos sistemas de recogida de aceites vegetales usados que se van a instalar en cada municipio, así como los contenedores a utilizar y su localización, la Campaña de sensibilización a nivel local para la recogida de aceites vegetales usados en el sector doméstico contempla las siguientes actuaciones centradas en aquellos colectivos identificados como los más eficientes para alcanzar el éxito en la campaña:

– Charlas en centros educativos. Se realizarán charlas de sensibilización en colegios destinadas a escolares de entre 11 y 13 años, los mejores comerciales a la hora de introducir nuevos conceptos en los hogares.

– Charlas en Centros de Acción Social y en Asociaciones de Amas de casa, pues es el colectivo más involucrado en las tareas domésticas.

– Puntos de información en centros comerciales. El aceite vegetal se compra, mayoritariamente, en centros comerciales y supermercados, donde se colocarán puntos de información para promover la recogida de este residuo. Para ello, se contará con la animación de payasos que llamarán la atención sobre la gente y animarán a la recogida del aceite una vez utilizado.

Además, la Junta trabaja de forma continua en el impulso y desarrollo en general de la valorización energética de los residuos de la Comunidad, destacando en particular la conversión en biodiesel del aceite vegetal usado recogido en Castilla y León y durante esta campaña, contribuyendo de esta manera con los objetivos de diversificación energética y mejora de la balanza energética. 

En Segovia, el aceite vegetal usado se puede entregar en los puntos limpios. Los puntos limpios son unas instalaciones en las que se recogen aquellos residuos domésticos que, por su composición o por su volumen, precisan de un tratamiento específico y que no pueden ir a los contenedores habituales.

Contamos con el Punto Limpio de El Peñigoso, situado en Carretera SG-P-3121, Camino de San Juan, paraje del Peñigoso (Zamarramala. Abierto todos los días del año. De lunes a sábado de 8 a 20 horas. Los domingos y festivos de 8 a 15 horas. Allí se pueden llevar los cadáveres de animales domésticos y residuos como vidrio, ropa, calzado, metales, muebles, enseres voluminosos, aceite vegetal usado, medicamentos, aerosoles, radiografías, pequeños aparatos eléctricos y electrónicos, etc. 

 

Beneficios del reciclaje

El aceite vegetal usado es un residuo catalogado con el Código Europeo de Residuo 200125 y verter dicho residuo al fregadero o al inodoro es una práctica antiecológica. El aceite comestible es difícilmente biodegradable y tanto el de girasol, como el de soja, el de oliva o el de maíz forman en los ríos una película difícil de eliminar, lo que afecta a la capacidad de intercambio de oxígeno y altera el ecosistema.

En todos los hogares se generan cada día restos de aceite vegetal usado. Normalmente, estos residuos, una vez que han perdido su utilidad culinaria se vierten por los desagües domiciliarios y terminan en cauce público. Según los expertos, un solo litro de aceite doméstico puede llegar a contaminar hasta 1.000 litros de agua, llegándose a producir 4 litros de restos de aceite vegetal por persona al año.

El aceite se adhiere al desagüe y daña la red de abastecimiento, lo cual complica la recuperación de aguas residuales en las depuradoras. Además, si finalmente llega a los ríos, crea una capa que reduce el oxígeno y puede provocar la muerte de los peces. En cambio, si se recoge en contenedores similares a los de papel, vidrio o envases, si bien utilizando el color naranja en este caso, el aceite se puede aprovechar en la fabricación de jabones y productos de cosmética e incluso para la producción de biocombustible.

Beneficios del reciclaje del aceite vegetal usado:

– Se contribuye a la conservación del medio ambiente.

– Se puede reutilizar para la fabricación de jabones y productos de cosmética, como abono orgánico, lubricante o para la creación de velas, pinturas o barnices.

– Se disminuye el consumo de combustibles fósiles al producir biodiesel, que reduce las emisiones producidas por los procesos de combustión y se degrada totalmente de manera natural.

Consecuencias negativas de no reciclarlo:

– Se solidifica y se queda adherido a los desagües de las casas y a la red general.

– Complica el proceso de recuperación de las aguas residuales que recogen las depuradoras locales, al dificultar su funcionamiento y disminuir la vida media de estas instalaciones.

– Un litro de aceite usado puede contaminar hasta 1.000 litros de agua. Los aceites llegan a los ríos y forman una película superficial que impide el normal intercambio de oxígeno, de manera que altera el ecosistema.