Una tesis doctoral de la Universidad de Valladolid, cuyo autor es Eduardo Verde Romera, ha sido galardonada con el Premio de la Real Academia de Doctores de España, en la modalidad de Humanidades, que le será entregado el 20 de octubre, en el acto de apertura del curso 2010-2011 que se celebrará durante la tarde en su sede de San Bernardo (Madrid).

La tesis premiada lleva por título “Enfoques interdisciplinares del currículo: Acústica musical” y ha sido dirigida por Jesús Mariano Merino de la Fuente, profesor titular del Departamento de las Ciencias Sociales y Experimentales de la Facultad de Educación y Trabajo Social. “Sobre todo, lo que han valorado para la concesión de este premio ha sido su originalidad, ya que hay muy poco investigado sobre esta materia concreta”, explica el director. La acústica musical es una disciplina de la música que estudia los aspectos técnicos musicales y actualmente son escasos los centros que la incluyen, porque habitualmente se decantan por los aspectos culturales y artísticos de la música.

Lo que ha hecho Eduardo Verde en su tesis es crear un curriculum cantera sobre acústica musical, que puede ser utilizado para la enseñanza más básica como por la más elevada, es decir, tanto para alumnos de primaria como para los que estudian en los conservatorios de música. “Tan sólo habría que detraer de todo el material que se ha aportado, desde un diez por ciento para los alumnos de primaria a un porcentaje mayor, dependiendo del grado de dificultad de los estudios”, explica el director de la tesis.

El trabajo premiado se ha desarrollado a lo largo de los últimos cinco años y su origen está en el trabajo de investigación que su director, Jesús Mariano Merino de la Fuente, inició en 1988 cuando escribió el primer tratado en España sobre acústica musical, en el que aportaba explicaciones científicas al fenómeno musical. Los estudios de Merino al igual que los del doctor Eduardo Verde, ambos títulados en Física, ayudan a comprender sus respectivos intereses por explicar la física de la audición, la informática del sonido y un sinfín de aspectos técnicos de la música. Ésta primera obra fue el origen para que el profesor Merino publicase un nuevo tratado en 2008 que tituló “Las vibraciones de la música”, y en el que se basó Eduardo Verde para desarrollar su propia tesis doctoral.

A medida que su tutor iba realizando este segundo tratado y se iban aplicando experimentos audiovisuales, realizados por Loida Muñoz Repiso, Eduardo Verde utilizaba este material para elaborar su trabajo de investigación, de los que obtuvo los elementos para elaborar el curriculum con las unidades didácticas. Al mismo tiempo, las unidades de Eduardo Verde eran usadas por los alumnos del Doctorado de Acústica Musical de la Universidad de Valladolid, a los que al finalizar se les pasaba un test. Esta criba tenía gran importancia porque dichos estudiantes eran en muchos casos músicos profesionales, lo que les convertía en unos críticos muy valiosos para que Eduardo Verde pudiese analizar y repulir dichas unidades. Esta forma de trabajar en su tesis durante estos cinco años ha sido una de las claves para que el jurado le concediese este importante galardón.