El consejero de Educación, Juan José Mateos, manifestó hoy en Segovia “que un alumno se haya quedado sin beca no quiere decir que no pueda estudiar”. Preguntado por la reducción de ayudas a estudiantes, el consejero explicó que aunque la realidad sea dura y muchas familias tengan dificultades, una cosa es que no se ofrezcan recursos y otra que se impida el acceso de tener unos estudios universitarios.

Durante la visita al IES Andrés Laguna de la capital que celebra su 50 aniversario este año, el titular de Educación prometió además que la Junta apoyará a las familias de Castilla y León para procurar que no se discrimine a quienes no tienen recursos para, por ejemplo, acceder a los libros de texto.

En este sentido, Juan José Mateos explicó que aún quedan dos o tres meses para encajar las ayudas en el proyecto de los presupuestos para el curso que viene, e incidió en que Educación “convive con los problemas” de los castellano y leoneses.

En año “difícil” marcado por el ahorro y la reducción en el gasto, Mateos celebró que “los resultados están siendo buenos” gracias al esfuerzo de alumnos, profesores y familiares. Así, señaló que el Gobierno regional ha puesto todos los medios disponibles para garantizar una educación considerada como “una de las mejores que tiene el país”.

“Con sacrificios iremos mejorándola poco a poco”, resaltó el consejero acompañado del director del centro, Santiago Pinto y el delegado territorial de la Junta en Segovia, Javier López-Escobar. A esfuerzo se refirió además para señalar la hora más de clase que se impondrá en el mes de septiembre a los alumnos para “entrar de lleno en la materia y avanzar en el desarrollo del curso”.

Juan José Mateo negó que se vaya a continuar ampliando el horario en sucesivas ocasiones y señaló que tampoco se hará en el mes de junio, cuando los alumnos se enfrentan a los exámenes finales y al “agotamiento” de todo un curso. Se trata de “un periodo de adaptación”, tras el descanso en la época estival, cuando alumnos y profesores “llegan descansados”.