La confianza de los consumidores en Castilla y León creció en el primer trimestre del año sobre los últimos tres meses de 2009 y, aunque siguen siendo pesimistas sobre la situación actual, sus expectativas son favorables por primera vez desde el segundo trimestre de 2007, según los últimos datos del Indicador de Confianza del Consumidor de Castilla y León publicados por la Dirección General de Estadística.

En concreto, el valor se sitúa en 74 puntos entre enero y marzo de 2010, con 4,1 puntos más que el dato registrado entre octubre y diciembre, y 19,9 puntos sobre la cifra de hace un año. La estadística arroja que los consumidores son pesimistas sobre la actual situación, con 45,7 puntos, mientas que en expectativas la cifra se eleva a 102,2 puntos. De este modo, el diferencial entre ambos indicadores parciales sube, hasta alcanzar un récord de 56,5 puntos. Respecto al trimestre anterior, tanto el indicador de situación actual como el de expectativas mejoran en 1,6 y 6,5 puntos, respectivamente. Además, en ambos se observa un aumento en términos interanuales de 12,1 y 27,5 puntos, en cada caso.

Por lo que respecta a la situación actual, el indicador mejora sobre el mismo trimestre de 2009 (12,1 puntos), principalmente por la valoración de la situación económica, que sube 22,6 puntos, al pasar de 21,4 a 44. En el caso de la percepción sobre la situación económica del hogar, la percepción de los consumidores es similar, al evolucionar de 64,3 a 66,8 puntos, es decir, 2,5 puntos más, mientras que en el caso del empleo la visión es algo más positiva, ya que evoluciona de 15,1 a 26,3 puntos, con 11,2 más.

Sobre el último trimestre de 2009, mejoran los indicadores de situación económica en la Comunidad (2,5 puntos) y del empleo (3,3 puntos), si bien empeora ligeramente la situación económica del hogar (-0,9 puntos).

 

Expectativas

En cuanto a los tres componentes del indicador de expectativas (situación económica de la Comunidad, del hogar y empleo) muestran una evolución favorable respecto al mismo trimestre del año anterior. Destacan el del empleo con 34 puntos (pasa de 59,7 a 93,7 puntos) y de la situación económica de Castilla y León, 32,8 puntos más (de 72,5 a 105,3). En el caso del la visión de la economía del hogar, aunque crece, lo hace de manera más lenta, con 15,7 puntos (de 91,9 a 107,6). No obstante, a pesar de la mejora, el componente de empleo es el único que se sitúa por debajo de 100 puntos.

Sobre el cuarto trimestre de 2009, también mejoran los tres componentes de expectativas: la situación económica de la región con 6,9 puntos más; la situación económica del hogar con 8,1 puntos más, y el empleo, con 4,4 puntos por encima.

 

Según el sexo

Por sexos, los varones son algo más optimistas que las mujeres, con 74,9 puntos frente a 73,1 en el primer trimestre de 2010. Sobre el mismo trimestre de hace un año, los índices mejoran en ambos sexos, aunque la diferencia es más elevada en el caso de las mujeres, con 28 puntos más. En el caso del cuarto trimestre, mejoran los dos indicadores generales en los dos sexos, aunque más en el caso de las mujeres, con 2,5 puntos en el caso de la situación actual, y 2,4 puntos en el de expectativas.

Por edades, los jóvenes de entre 16 y 29 años son más positivos (86,9 puntos), tanto en el caso de la situación actual (53,6 puntos) como en el de expectativas (119,9). En cambio, las perspectivas del grupo de entre 45 y 65 años no más negativas, con 38,8 puntos en el caso de la situación actual y 92,6 sobre la futura.

Sobre el último trimestre de 2009, en el caso de los grupos de edad de 30 a 44 años y de 45 a 65 se observa un descenso del indicador de situación actual, de 0,9 y 1,9 puntos, en cada caso, que compensa el incremento del indicador de expectativas, con 9,9 y 6,7 puntos más. Respecto del mismo trimestre del año anterior, el intervalo de 16 a 29 años experimenta el mayor incremento en el indicador de situación actual (19,8 puntos) y el de 30 a 44 años en el indicador de expectativas (33,6 puntos).

 

Tamaño de municipio

El indicador de confianza del consumidor más favorable lo muestra el ámbito urbano (77 puntos), que también registra el indicador de expectativas más elevado (104,4). Además, este valor, por tercer trimestre consecutivo, supera el de cien. En la otra cara de la moneda, el indicador más pesimista se registra en el ámbito semi-urbano (67,1), donde también se dan las valoraciones más bajas de sus dos componentes, situación actual (38,3) y expectativas (96,0).

Respecto del trimestre anterior, los datos sólo empeoran en el ámbito semi-urbano, 1,6 puntos menos, ya que el descenso en el indicador de situación actual (-3,8 puntos) no pudo se compensó con el ligero incremento del indicador de expectativas (0,7 puntos). El mayor incremento del indicador de confianza se registra en el medio rural (7 puntos), que también registra los mayores incrementos en los indicadores de situación actual y de expectativas (3,3 y 10,5 puntos, respectivamente).

En relación al primer trimestre de 2009, mejora la confianza de los consumidores castellanos y leoneses en todos los hábitat. El medio urbano es el que mayores incrementos registra (22,2 puntos para el indicador general, con 14,1 puntos más para el indicador de la situación actual y 30,3 puntos en el indicador de expectativas.

 

Previsiones

Finalmente, los consumidores consideran que los incrementos de los precios serán mayores en el futuro, teniendo en cuenta que las expectativas de inflación han aumentado en el primer trimestre de este año 9,6 puntos sobre el trimestre anterior, y 44,9 puntos sobre el primero de 2009.

A ello se une que creen que los tipos de interés serán mayores dentro de un año, aunque aquí los que opinan esto son menos, puesto que el indicador cae 2,2 puntos. Eso sí, sobre el mismo trimestre de 2009 el dato es mayor, 35,2 puntos.

En cuanto a las posibilidades de ahorro, los consumidores creen que serán menores, teniendo en cuenta que el análisis de este indicador disminuye respecto al trimestre anterior (-6,7 puntos) y respecto al primer trimestre de 2009 (-1,7 puntos). Los consumidores castellanos y leoneses consideran que sus posibilidades de compra de bienes de consumo duradero serán menores dentro de un año, si bien, su valoración mejora respecto al mismo trimestre del año anterior (4,1 puntos) y desciende respecto al cuarto trimestre de 2009 (-3,9 puntos).