El ladrón de coches detenido el pasado lunes en Segovia por el Cuerpo Nacional de Policía tras una aparatosa persecución ya se encuentra en prisión provisional con la imputación de delitos de homicidio en grado de tentativa, atentado contra agentes de la autoridad, robo de vehículo a motor y contra la seguridad del tráfico. R.B.S., de nacionalidad española, de unos 40 años de edad y con antecedentes, es sospechoso del robo de al menos cuatro coches en la misma ciudad a lo largo del último mes, según recoge la agencia de noticias Ical.

Los agentes desplegaron un dispositivo en torno al aparcamiento del Velódromo (calle Ezequiel González) para su detención entre las 17.30 y las 18 horas del pasado lunes. R. B. S. trató de huir precisamente con un coche que acababa de robar, un Opel Omega ranchera, en dirección a la cuesta de los Hoyos. El recorrido fue corto pero intenso, ya que en su intento de fuga chocó contra mobiliario urbano, coches de particulares y también de la Policía, que llegó a efectuar varios disparos al aire y también al vehículo del detenido.

Un agente que participaba a pie en el dispositivo fue arrollado por el vehículo de R.B.S. y sufrió daños sobre todo en una rodilla, donde recibió varios puntos de sutura tras ser trasladado al Hospital General de Segovia. Aunque no fue el único herido, ya que las citadas fuentes de la Subdelegación del Gobierno precisaron hoy a Ical que otros tres policías sufrieron contusiones durante la persecución.

Finalmente, R.B.S. fue detenido tras chocar en la cuesta de los Hoyos, sin sufrir daños personales, y puesto a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Segovia, que ayer dictó orden de prisión comunicada y sin fianza, según ha informado Ical. Fuentes judiciales informaron hoy que en su declaración ante juez reconoció haber robado el coche con el que salió huyendo y se le imputan los delitos de homicidio en grado de tentativa, atentado contra agentes de la autoridad, robo de vehículo a motor y contra la seguridad del tráfico.