El tiempo está demostrando y confirmando las perspectivas generadas con la puesta en marcha de los Viveros de Empresa. Desde un primer momento, los emprendedores segovianos han visto en este modelo, un buen recurso para poner su actividad en marcha. Las iniciativas emprendedoras son una salida a la crisis y cualquier ayuda es vital para que tengan éxito.

Han pasado dos años desde que los primeros jóvenes empresarios empezaran su andadura en el Centro de Iniciativas de Empleo y Empresas (CIEES) del Casco Histórico y sólo tres meses desde que se incorporaran las últimas empresas: la dedicada a la arquitectura y rehabilitación (EAR), otra de servicios informáticos (QUINTEC), dos estudios de ingeniería (ALFER y SELVITEC), una empresa de servicios de ayuda a domicilio (SEPAY) y un gabinete de psicología online (AUROSSA).

Todos ellos cuentan con una serie de servicios comunes que facilitan el asentamiento de sus negocios por la vía del ahorro de determinados gastos como son el asesoramiento en la gestión empresarial y el seguimiento de las actividades instaladas, el mantenimiento y limpieza de las áreas comunes, la vigilancia y seguridad del centro, y la dotación del equipamiento necesario para desarrollar su actividad (mobiliario, electricidad, e instalaciones de telecomunicaciones). Los empresarios deben pagar un canon mensual que oscila entre los 175 y los 236 euros.

En total, el Vivero de Empresas del Casco Histórico en la calle Árias Dávila, antigua Casa de Socorro, cuenta con una superficie construida de 388 m2 distribuidos en 4 plantas en las que se sitúan los 7 despachos para las iniciativas empresariales, tres en la primera planta y cuatro despachos en la segunda.

El Ayuntamiento trata así de ayudar a proyectos empresariales viables, y/o a la creación de autoempleo en Segovia, factor clave y estratégico para el desarrollo de la Ciudad.