La Consejería de Hacienda ha realizado una clara apuesta por la calidad de los servicios tributarios en los últimos años, con el doble objetivo de mejorar la gestión y acercar la Junta al ciudadano, especialmente al que reside en el medio rural. Para ello puso en marcha en 2004 la Oficina Virtual de Impuestos Autonómicos (OVIA), que permite la presentación y el pago de los tributos a través de Internet.

Castilla y León ha sido pionera en la implantación de esta ‘ventanilla sin papeles’, que ayuda a hacer más eficiente la labor de la Administración. Ahora bien, su principal ventaja es que ahorra tiempo y costes a los contribuyentes. Con el uso de la OVIA se evita que tengan que desplazarse a las oficinas de la Consejería de Hacienda para presentar sus autoliquidaciones, así como que acudan en persona a las entidades financieras para efectuar los pagos. Por otra parte, el sistema telemático permite realizar los trámites en cualquier horario.

El convenio suscrito esta mañana no supone contraprestación económica por ninguna de las dos partes. La Consejería de Hacienda facilitará gratuitamente la utilización de su plataforma informática como pasarela de pago y aportará el asesoramiento técnico necesario. Para beneficiarse de la OVIA bastará con que el contribuyente acceda al servicio a través de la página web de la Diputación de Segovia.

El ciudadano dispondrá de tres opciones: pago desde su domicilio, a través de un representante (gestor o asesor fiscal) o mediante la asistencia de un funcionario de la entidad local. Las dos primeras le evitan desplazamientos hasta las oficinas municipales, mientras que la tercera le permite abonar los recibos con ayuda del funcionario, sin necesidad de trasladarse hasta la oficina bancaria. En los tres casos se reducen los tiempos de tramitación y se facilita el cumplimiento de los deberes tributarios, a lo que se suma la posibilidad de consultar transacciones y obtener justificantes en todo momento.

 

OVIA: Un servicio pionero

La Oficina Virtual de Impuestos Autonómicos (OVIA) es un servicio pionero en España que la Junta puso en marcha en 2004 y permite la presentación y el pago de tributos a través de internet.

Desde la oficina virtual de impuestos, reseñó “no sólo se pueden pagar los impuestos desde cualquier lugar, sino que se puede interponer recursos, pedir devoluciones, consultar el estado de expedientes y presentar alegaciones”.

Además, añadía tenemos otros servicios, como los programas de ayuda para hacer las declaraciones de impuestos autonómicos o el sistema de valoración on-line de los bienes inmuebles.