El periodista Pedro Meyer acudió a las conferencias preparadas por la Universidad de Valladolid y destacó el papel del trabajo de imagen y comunicación puesto en marcha durante años que han conseguido que las Fuerzas Armadas sean vista como «referente de una institución que funciona». Meyer fue subdirector general de Comunicación Social del Ministerio de Defensa entre 1987 y 1992 y durante años presentador y editor de programas de TVE y Radio Nacional de España. También ha participado en Segovia en un curso sobre medios de comunicación y política institucional en entornos vinculados a la Defensa, destinado a alumnos de la Academia de Artillería, la Universidad de Valladolid (UVA) y la UNED.

Para el periodista madrileño a la visión de las Fuerzas Armadas han contribuido de forma «súper positiva» las decisiones políticas tomadas, como la pertenencia de España a la OTAN o la participación en operaciones de mantenimiento de la paz, así como la apertura de los militares y la transformación del Ejército de ocupación nacional en Fuerzas Armadas similares a las francesas o alemanas.

Ha destacado que «Los planes de formación de las academias militares han cambiado y contribuyen a esto y a que los militares estén muy abiertos a la sociedad, a los medios, a perder el miedo a hablar en público o al hecho de la superación del terrorismo». El periodista ha expresado la importancia de que los profesionales de las Fuerzas Armadas demuestren que «son como los demás» y asuman que tienen en sus manos una tarea con mucha responsabilidad, así como de que los mandos se den cuenta de que están gestionando un dinero que no es suyo, que es de toda la sociedad, y que tienen que gestionarlo bien. Para el, quedo atrás la «manipulación» de los partidos políticos sufrida por la institución, especialmente «por la derecha». También son parte del pasado las frases hechas y el «desprecio por los propios soldados», según ha dicho.

Durante dos días las conferencias han servido para explicar el nuevo contexto de la comunicación en el entorno digital y la exigencia de establecer un diálogo entre profesionales, expertos y académico.