La costumbre de hacer regalos en Navidad es una buena ocasión para seguir hábitos más ecológicos y responsables, como pueden ser:

– Usando felicitaciones electrónicas o telemáticas (SMS) ahorramos el papel de las felicitaciones tradicionales, manejamos las nuevas tecnologías y son más cómodas de enviar.

Sopesemos la utilidad de los regalos, muchas veces nos dejamos llevar por la publicidad y no valoramos de manera correcta la utilidad de los mismos, y ocurre que es poco o nada aprovechable quedando arrinconado. Si reflexionamos antes de comprar tenemos más posibilidades de acertar y no gastaremos de manera inútil nuestro dinero.

– Algunos regalos, como un viaje, entradas para espectáculos, cine, teatro, museos, y otros lugares de ocio y descanso (balnearios, spas), no generan residuos materiales y pueden resultar también apropiados y originales.

– En ocasiones es mejor unir esfuerzos y entre varios hacer un buen regalo, que realizar múltiples regalos individuales. Así ahorramos tiempo y dinero.