El refrán “El perro del hortelano no come ni deja comer” aparece documentado en la literatura arábigo-andaluza a principios del siglo XI, desde entonces, la frase no ha perdido su vigencia ya que se amolda perfectamente al sentir de una parte pequeña de la sociedad que, molesta, se opone a todo con el único fin de impedirlo y sin más beneficio ni alternativa.

Al igual que las eternas tribulaciones de Diana, Condesa de Belflor, en la obra `El perro del hortelano´, esta provincia nuestra se ve sometida, en más ocasiones de las deseadas, a nudos gordianos que nos paralizan y que, no pocas veces, terminan por arruinar proyectos de desarrollo y de futuro, en favor de interminables debates, en los que los ciudadanos dejan de contar y, cuyo objetivo, radica tan sólo en llevarse el gato al agua.

Sin embargo, la contradicción planteada en la obra de Lope, aparentemente imposible de llegar a buen puerto, termina por resolverse y Teodoro, reconocido como hijo por Ludovico, puede al fin romper los prejuicios de su estatus social y ser digno de casarse con Diana.

Actualmente vivimos un nuevo episodio de contradicciones en nuestra provincia, a un lado se alza una propuesta realista, porque ya es visible y su horizonte es cercano; coherente, porque da cumplimiento a una idea compartida y prometida; y bien dimensionada, porque se ajusta a las necesidades, recursos y posibilidades de nuestro territorio; del otro lado, a su vez, se levantan voces que recriminan que el proyecto se ponga en marcha con apresurados argumentos que difícilmente disimulan sentimientos o intereses personales de quien los propone.

Me desconcierta ver cómo se blanden motivos en contra de un proyecto bien comunicado con la ciudad y su alfoz, en el que habitan cerca de 80.000 segovianos, y con la estación del tren de alta velocidad, que coloca a menos de media hora a millones de personas, no sólo a las que residen en la provincia vecina, sino a las que acceden a ella por tierra y aire. Situado en la zona de mayor expansión futura de la capital y, próximo a otras infraestructuras, el Palacio de Congresos no será competidor sino colaborador necesario.

Permítanme la licencia de aplaudir que en esta ocasión, y ojalá sirva de precedente, se corte el nudo gordiano con la navaja de Ockham, y no con la espada de Alejandro, porque, en este caso, el impedimento del paso hacia Frigia se ha deshecho en busca de la solución más sencilla y elegante, la de la cooperación entre instituciones que, lejos de ideas preconcebidas y de prejuicios atávicos, han unido fuerzas, imaginación y trabajo para dotar a la provincia de un Palacio de Congresos que se convertirá, en un plazo muy breve, en fuente de riqueza y empleo para Segovia.

No se puede desaprovechar esta oportunidad, ni seguir languideciendo a la espera de quimeras, el momento es ahora. World Travel and Tourism Tracing Council (WTTC), situaba a España con unas perspectivas muy positivas, destaca que si en el conjunto de Europa el crecimiento hasta 2015 sería en torno al 49%, el de España superaría el 120%. Ciudad Real, que guarda algunas analogías con Segovia, ha visto duplicarse la cifra de congresistas en solo dos años, los peores dos años de la crisis. Para 2014, el alcalde de Toledo anuncia que su palacio de congresos acogerá el doble de eventos que en 2013. La Asociación de Palacios de Congresos de España cifra en 1.300 millones de euros el impacto económico generado por sus asociados, y los datos globales de asistentes ascienden un 4%, nuevamente en años de plena recesión.

Por otro lado, también destaca el considerable incremento que han registrado los asistentes a convenciones internacionales, que pasan de un 30 a un 51%, manteniéndose España, en la actualidad, nada menos que en el tercer lugar del ranking mundial como lugar elegido para congresos internacionales según datos de la International Congress y Convention Association. Madrid, por su parte, figura como la 4ª ciudad del mundo en número de reuniones. Durante el año 2012 se celebraron 17.538 reuniones en la capital del pais, un 56% más que el año anterior, según el avance del Informe Estadístico sobre Turismo de Reuniones en Madrid del año 2012 difundido por la Oficina de Turismo Madrid Visitors & Convention Bureau y elaborado por la consultora externa Madison. Para atender toda esta demanda creciente el Palacio de Congresos de Segovia será un lugar idóneo en el que acoger este tipo de eventos, no sólo por sus inigualables comunicaciones, sino por su indiscutible atractivo. Con estos datos llega el momento de actuar, todo está a favor.

La Junta de Castilla y León y la Diputación Provincial, con el apoyo de la Cámara de Comercio, la Federación Empresarial y el Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma, han situado el anhelado Palacio de Congresos de Segovia en el plano de la realidad y, a pesar de los tiempos tan complicados, lo han hecho viendo la oportunidad que se ha presentado. Gracias a la actuación inteligente de todos ellos se aprovecha esta ocasión, y se deja la puerta abierta para que participen todos aquellos que quieran sumarse al proyecto, al margen de planteamientos partidistas, para que el anhelado recinto sea una hecho tangible, que repercuta en beneficio de todos los que habitamos esta tierra inigualable.

Es hora de pensar en el futuro y de apoyar el progreso; de abandonar la intransigencia y el inmovilismo, de sumar en lugar de dividir, de superar las diferencias y , como reza la obra de Lope “dejar que la contradictoria Condesa de Belflor abrace a Teodoro y así dar, con licencia vuestra, del Perro del Hortelano fin a la famosa comedia”.