El Consejo de Gobierno dio el visto bueno hoy a una subvención de 300.00 euros a la Fundación Burgos 2016 Cultura de R-evolución y otra de 300.000 euros a la empresa municipal de turismo Gestión y Calidad Turística Ciudad de Segovia, destinadas a financiar el programa de actividades para la promoción de las candidaturas de Burgos y Segovia en su camino hacia la capitalidad cultural europea en 2016.

Esta cantidad de 600.000 euros se suma a la que ya comprometió la Junta de Castilla y León en el mes de noviembre, y que la consejera de Cultura y Turismo anunció a los alcaldes de Burgos y Segovia, con una cuantía de 75.000 euros para cada ciudad, orientada a los proyectos complementarios de promoción de ambas candidaturas.

La Sociedad Gestión y Calidad Turística Ciudad de Segovia ha creado la Oficina Segovia 2016, encargada en 2011 una serie de actividades culturales relacionadas con su proyecto de candidatura. Estas actividades pasan por la construcción del Programa Cultural del año 2016, la elaboración del Plan Cultural Segovia que será la hoja de ruta para el desarrollo cultural de la ciudad en los próximos cinco años, la elaboración del proyecto de contenidos y del plan de viabilidad del centro cultural y de creación que se ubicará en la antigua prisión provincial de Segovia o la organización de La Noche de Luna Llena como muestra de los contenidos del Programa 2016 y oportunidad comunicativa del proyecto Segovia 2016.

La Fundación Burgos 2016 desarrollará en 2011 una serie de actividades culturales relacionadas con el proyecto de candidatura como la Noche Blanca, un ejemplo de ceremonia de inauguración o clausura de una Capital Europea de la Cultura. Otro de los proyectos tiene su origen en los burgaleses y utiliza el slogan de R-evolución para que los ciudadanos puedan exponer su propia revolución personal en una publicación que quedará como legado. Otros proyectos artísticos tratan de Re-descubrir la realidad circundante de la ciudad y de los ciudadanos, como el de retratar la vida cotidiana de las personas que vivieron los años de la posguerra en Burgos para que cobre vida a través de fotografías y de sus propios relatos personales o la exposición sobre el pasado, la cultura y la dictadura en el Arco de Santa María.