El sábado 9 de junio el Grupo Scout “Siete Picos” pone un broche especial a los actos de celebración del 30 aniversario de su entidad en Segovia, un reconocimiento mutuo de la ciudad hacía el grupo y viceversa. Para ponernos en antecedentes, Scouts de Segovia es una asociación perteneciente a un movimiento mundial como es el Escultismo que está presente en más de 150 países y que fue fundado en 1907 por Robert Baden-Powell.

Treinta años no se cumplen todos los días, y menos en una asociación juvenil. Y su importancia no radica en el hecho de cumplir años, lo verdaderamente importante en este aniversario son todas las personas que han sido y siguen siendo Scouts.

Actualmente Scouts de Segovia cuenta con dos Grupos, “Siete Picos” y “la Ruta” cuentan con más de 200 jóvenes que todos los sábados participan en sus actividades de Tiempo Libre y que en verano celebran su campamento. Estos grupos implican no solo a jóvenes, sino también a sus familias y antiguos monitores, y año a año son nuevos jóvenes los que van liderando la entidad, renovando y asumiendo responsabilidades importantes.

Me gusta la forma de educar del Escultismo, que deja todo el protagonismo en el joven, que promueve el compromiso a través de una promesa, y que potencia dentro de la libertad un proceso educativo estructurado. Cada edad cuenta con sus propios objetivos y con sus propias metas que conseguir, lo que hace que el proceso del joven scout sea de lo más completo.

Un pilar fundamental en el mundo scout es la naturaleza, imprescindible en estos tiempos que corren, pero en muchos casos, poco trabajado con nuestros jóvenes. Los Scouts no solo educan en el respeto y en el cuidado de la naturaleza, si no que pretenden utilizarla como herramienta educativa. Muestra de ello en Segovia son los bancos de madera que instalaron ya hace unos años con lemas scouts en el Pinarillo.

Hay otra característica que es de admirar en este movimiento y es el sentido de pertenencia del que es scout. Sorprende sobre todo en adolescentes y jóvenes que cuando participan en acciones representando a la asociación llevan siempre la pañoleta scout al cuello. A través de estos símbolos potencian aún más la pertenencia del individuo en el grupo.

Quería que estas líneas fueran un pequeño homenaje a Scouts de Segovia, agradeciendo toda su labor y trabajo diario que hacen para los jóvenes y para toda la sociedad, porque si todos tuviésemos claro como ellos, que tenemos que dejar este mundo mejor de lo que nos lo encontramos, seguro que nos iría mucho mejor. Por todo ello, puedo decir que nunca he sido scout, y sinceramente, me hubiera gustado serlo.

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