La Fundación Patrimonio Natural, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, está llevando a cabo la rehabilitación de las antiguas escuelas de Valdevacas de Montejo (Segovia) para convertirlas en albergue. Para ello, se está invirtiendo más de medio millón de euros.

Según se ha informado desde la Delegación Territorial de la Junta, se trata de una actuación de dinamización del espacio natural Hoces del Río Riaza, incluida en el convenio para conservación y mejora del patrimonio natural de Castilla y León suscrito entre la Fundación y el grupo Leche Pascual.

Las mismas fuentes indicaron que la construcción del albergue de Valdevacas de Montejo marcha a buen ritmo. Las obras, que se iniciaron en octubre de 2009, se encuentran a pocos meses de su finalización, y dotarán a la zona de influencia del espacio natural Hoces del Río Riaza de una infraestructura que tendrá capacidad para 75 alberguistas y contará con un entorno ajardinado del que podrán disfrutar vecinos y visitantes.

El albergue de Valdevacas es un proyecto incluido en el convenio suscrito en 2007 entre la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León y el Grupo Leche Pascual, para conservación del patrimonio natural, restauración de áreas degradadas, mejora de la red de equipamientos de uso público, actividades de dinamización socioeconómica y elaboración de materiales divulgativos sobre espacios naturales.

El edificio para el nuevo albergue se levanta en una parcela cedida por el Ayuntamiento, ocupa el espacio y mantiene la estructura de las antiguas escuelas de Valdevacas que se encuentran a la entrada del pueblo desde la carretera que conduce a Montejo de la Vega. La nueva instalación cuenta con un presupuesto de más de 520.000 euros que incluye también el acondicionamiento y ajardinamiento del exterior.

El edificio tiene dos plantas unidas por una escalera central. En la planta baja se han habilitado los espacios destinados a comedor, aulas, cocina, aseos, cuarto de calderas e instalaciones, administración y dirección, una habitación adaptada y vestuarios.

En la planta superior se ubican los dormitorios, cuatro colectivos o múltiples (dos con diez camas, otros dos con seis camas) y dos dormitorios para dos o tres personas, todos ellos con posibilidad de literas. También en esta planta se proyecta un salón y aseos para dar servicio a los dormitorios y una terraza, orientada al sureste, que permite disfrutar de las vistas del entorno.

El edificio cumple con la legislación en materia de albergues y pretende también acoger el desarrollo de programas de voluntariado y educación ambiental.