El Gobierno ha anunciado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que liberalizará por real decreto el transporte ferroviario de pasajeros en julio de 2013, un año y medio antes de lo exigido por la Comisión Europea.

Con esta medida se dará entrada a nuevos competidores en el sector ferroviario que competirán con Renfe, tanto para servicios que discurran sobre la red de Alta Velocidad, como para los de red de ancho ibérico convencional y métrico. La compañía pública se dividirá en cuatro nuevas sociedades (viajeros, mercancías, mantenimiento y arrendamiento), y Feve desaparecerá el 1 de enero de 2013 integrándose en Renfe y Adif.

El Ministerio de Fomento calcula que las tres empresas públicas ferroviarias (Renfe, Feve y Adif) suman pérdidas de 447 millones de euros y una deuda de 20.730 millones de euros.

Según los datos que ha facilitado la ministra Ana Pastor, hay 52 trenes de media distancia que registran una ocupación media inferior al 15% de su capacidad, «alguno de los cuales no llevan más de cinco pasajeros al día». «Además, hay 176 estaciones o apeaderos ferroviarios en los que no llega ni un sólo viajero diario», detalló la responsable de Fomento. El Gobierno definirá qué servicios de media distancia someterá a Obligación de Servicio Público atendiendo a criterios de eficiencia económica, medioambiental y social.

El objetivo de la medida es hacer un sector ferroviario más competitivo y abaratar costes a todos los usuarios. Frente a ello, los sindicatos del sector ferroviario han convocado una huelga de 24 horas en Renfe, Adif y Feve el próximo 3 de agosto en protesta por este proceso liberalizador.