Castilla y León registró a lo largo del tercer trimestre del año un total de 1.014 rupturas matrimoniales, con lo que se convierte en la séptima región española del ranking en cuanto a su número. De ellas, 914 se correspondieron con divorcios; 98, con separaciones, y dos, con nulidades, según informó hoy el Instituto de Política Familiar (IPF).

Desde IPF acusan a las administraciones de no hacer prácticamente nada para ayudar a resolver las rupturas que son el principal problema de las familias españolas, según señaló su presidente, Eduardo Hertfelder, quien explicó que, aunque se ha ralentizado su incremento por la crisis económica, ni esta situación ni el descenso del número de matrimonios en los últimos años, ha conseguido parar su aumento.

Por delante de la Comunidad, se situó Andalucía, donde se registraron 4.806 rupturas; Cataluña, con 4.766; Madrid, con 3.733; Valencia, con 2.988; Canarias, con 1.446, y Galicia, con 1.416.

En el acumulado entre enero y septiembre, en Castilla y León rompieron 3.605 parejas, con lo que de nuevo fue la séptima comunidad con mayor número. El primer puesto lo ocupó Andalucía, con 16.942; seguida de Cataluña, con 16.397; Madrid, con 12.680; Valencia, con 10.607; Canarias, con 5.065, y Galicia, con 4.924.