Tres de cada cuatro mujeres de Castilla y León considera que se encuentran en una situación peor que los hombres en relación a las oportunidades de encontrar trabajo, así como en la retribución salarial. Además, el 66 por ciento estima que tiene más dificultades para acceder a puestos de responsabilidad y otro 63,8 por ciento para mantener su puesto de trabajo.

Estos son algunos de los datos que se desprenden de la encuesta ‘Situación económica y social de la mujer de Castilla y León. 2009’ elaborada por la Dirección General de Estadísticas de la Consejería de Hacienda. En concreto, cerca de tres cuartas partes de las mujeres que viven en la Comunidad opina que la falta de trabajo, la preferencia de las empresas por contratar a hombres y la carencia de centros de atención para las personas mayores en su lugar de residencia influye en la exista una menor proporción de mujeres que desarrolla un trabajo fuera del hogar, informa ICal.

Sin embargo y a pesar de esta percepción de desigualad entre hombre y mujeres, el 73,4 por ciento de las féminas cree que el sistema educativo promueve una educación de igualdad. Es más, el porcentaje asciende hasta el 83,6 por ciento en el tramo de edad de entre 14 y 19 años.

Tareas domésticas

Fuera del ámbito laboral, las mujeres que residen en la región también aprecian cierta desigualdad con los hombres. Así, sólo el 18,1 por ciento opina que comparten las tareas domésticas, frente al 30 por ciento de los hombres. Asimismo, el 76,3 por ciento estima que su situación es peor que la de ellos en el reparto de estas labores, frente al 61,4 por ciento de los hombres.

Situación laboral

La encuesta también analiza otros aspectos de la vida de las mujeres de Castilla y León como son sus preocupaciones sociales y personales, sus creencias religiosas y su situación laboral.

En cuanto a este último capítulo, cabe destacar que el 59,9 por ciento de las mujeres que viven en la región tiene ingresos propios y el 35,1 por ciento trabaja, un porcentaje que varía sensiblemente en función de los distintos tramos de edad, nivel de estudios y nacionalidad. Por ejemplo, en el caso de las que tienen estudios universitarios superiores, el porcentaje de las que trabajan llega al 75,1 por ciento y, entras las extranjeras, descienda hasta el 53 por ciento. Si se tiene en cuenta la edad, más de la mitad de las que tienen entre 55 y 64 años se dedica a las tareas del hogar, mientras que entre los 30 y los 44 es sólo del 17,4 por ciento.

Por otro lado, más de la mitad de las que trabaja (57 por ciento) lo hace por cuenta ajena con un contrato indefinido y casi tres cuartas partes, a jornada completa. En relación a los sectores de actividad, la gran mayoría (85,3 por ciento) desempeña un puesto en el sector servicios y apenas el 4,6 por ciento, en la industria; el 1,8 por ciento, en la construcción, y el 1,7 por ciento, en la agricultura.

Ingresos

El poder adquisitivo de casi la mitad de las mujeres que tienen ingresos propios se encuentra entre los 501 y los 1.000 euros mensuales, en concreto, del 45, 5 por ciento del total. Y ni tan siquiera el tres por ciento gana entre 2.001 y 2.500 euros al mes, un porcentaje que se eleva ligeramente hasta el 8,1 por ciento, cuando se trata de las que perciben entre 1.501 y 2.000 euros y sólo el 0,6 por ciento obtiene más de 3.000 euros, mientras que más del cinco por ciento, sólo recibe entre 251 y 500 euros.

Calidad de vida

Un dato muy positivo en ambos sexos es la alta valoración que hacen de su satisfacción con la calidad de vida. Así, los castellanos y leoneses valoran este aspecto con un notable, en concreto, con un 7,8.

No obstante, las mujeres se sienten más satisfechas que los hombres con su vida familiar, sus relaciones sociales y de amistad y con su entorno de residencia. Las menores de 25 años son las que dan una nota más elevada a su calidad de vida y además son las que se sienten más satisfechas con sus relaciones sociales y de amistad, así como con su salud su estado de ánimo y con su realización como personas.

Por último, la situación laboral y, como consecuencia, el paro es el problema social que más les preocupa, en concreto, al 39,5 por ciento. Por detrás, se sitúa la crisis económica (24,9 por ciento); el terrorismo y la guerra (4,1 por ciento); el tabaco, alcohol y drogas (3,4 por ciento), y los malos tratos (2,4).

Por otra parte, el 23,1 por ciento de las mujeres apunta la salud propia y la de la familia como el principal problema personal que les preocupa, por delante del paro, que concentra la atención del 15,4 por ciento; y la familia, pareja y la amistad, con el 14,1 por ciento.