Una media de 7.252 vehículos utilizó cada día de 2009 la Autovía de Pinares (A-601), que enlaza Segovia con Valladolid y abre un nuevo corredor desde el norte de acceso a Madrid. De esta forma, el pasado año, 87.029 vehículos -75.092 ligeros y 11.937 pesados- circularon diariamente por alguno de los doce tramos en que la Junta divide este vial autonómico de alta capacidad para la medición del tráfico, según el último balance de tráfico de esa carretera realizado por la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León.

En ese sentido, por esta autovía, que entró en servicio en septiembre de 2008, circulan cada día de media un 85,5 por ciento de vehículos ligeros. Además, esta vía soporta cada día un mayor flujo de tráfico en los accesos a las ciudades de Valladolid y Segovia. Así, los tramos desde la capital vallisoletana a la CL-600 y de esta a la VA-200 (Aldeamayor) fueron recorridos diariamente por 11.707 vehículos. También, la intensidad media diaria desde Tabanera la Luenga hasta el cruce con la CL-603, en Encinillas, fue de 7.495, el mismo que en el tramo que discurre desde esta localidad hasta la conexión con la circunvalación de Segovia.

Asimismo, la Consejería de Fomento registró un elevado tráfico de vehículos en los tramos intermedios de la provincia de Valladolid. De esta forma, los seis kilómetros entre Aldeamayor y Portillo soportaron también un mayor tráfico que los de más intensidad de la provincia de Segovia, con 9.660 coches diarios. Menos recorrieron los 5,8 kilómetros que separan esta población con Santiago del Arroyo (6.122) y desde aquí a la provincia a Cuellar (5.054). En los tres tramos medios, entre Cuellar, Gomezserracín y Navalmanzano la intensidad media de vehículos fue de 5.958 en cada uno.

Por otra parte, destaca que en la Autovía de Pinares la diferencia entre el tráfico de vehículos ligeros y pesados. Tanto en la provincia de Segovia como en Valladolid, mientras que el porcentaje de vehículos ligeros asciende en el tramo de más tráfico al 89,59 por ciento, el de pesados sube sólo hasta el 20,02 por ciento, por ciento, en territorio segoviano ya que el paso de vehículos pesados es más intenso entre Cuéllar norte y Navalmanzano, que en el acceso a la capital.

 

Nuevo corredor Valladolid – Segovia – Madrid

Viajar a Madrid desde Valladolid es más barato desde la puesta en funcionamiento en septiembre de 2008 de la Autovía de Pinares (A-601), que permite igualar los tiempos de viaje hasta Madrid por el trazado de la Autovía de Castilla (A-62), la Autovía del Noroeste (A-6) y el tramo de peaje (AP-6), pasando por Tordesillas, pero, además, rebaja de forma muy importante el precio abonado por los usuarios en el peaje que lleva a la capital de España.

De este modo, la Autovía de Pinares se ha convertido en la mejor opción para llegar a Madrid desde Cantabria, Palencia, Valladolid y buena parte del noroeste de España. Ambos trayectos discurren por una distancia similar, 210 kilómetros y, por lo tanto, el tiempo empleado en ellos es parecido, dos horas y 20 minutos. La ventaja que ofrece este corredor es una rebaja considerable del precio del peaje, que llega a casi los cuatro euros para los turismos y cinco, para los vehículos pesados.

La Autovía de Pinares aparece aún con más ventajas si el trayecto con que se compara es el que comienza en la N-601, la vía que enlaza Valladolid y la A-6 a través de Olmedo. En este caso, los conductores que elijan la opción de la A-601 evitan 70 kilómetros de carretera convencional y se ahorran casi cuatro euros.

 

Seguridad avanzada

La A-601 ha sido la segunda autovía incorporada a la red autonómica de carreteras, lo que le ha permitido introducir en su diseño los últimos avances en seguridad para los conductores. Entre ellos destaca, por las características de la zona por la que discurre, aquellos referidos a la visibilidad en condiciones meteorológicas adversas, un elemento que ha sido complementado con la señalización, balizamiento y las defensas necesarias. De este modo, por ejemplo, en toda la autovía se ha evitado la presencia de pilas en mediana para mejorar las condiciones de la propia seguridad vial.

La infraestructura dispone de una construcción más moderna y con curvas mejor trazadas, lo que favorece una conducción más cómoda. A esta circunstancia hay que añadir que la Valladolid-Segovia se ha diseñado como una autovía de nueva generación, con la utilización de un asfalto poroso, menos ruidoso que el convencional y que permite drenar agua de lluvia hacia las cunetas y evitar el deslizamiento de los vehículos por el efecto del ‘aquaplaning’.

También cuenta con cunetas tendidas que evitan los vuelcos cuando se produce una salida de la vía; la separación de las dos calzadas por barreras metálicas que, a diferencia de lo que sucede con las vegetales, impiden la invasión del carril contrario y el uso de quitamiedos de doble onda, muy demandados por los motoristas porque evitan las amputaciones en las caídas de moto que se producen contra los postes de las barreras tradicionales.

 

Características técnicas

En cuanto a las características de la vía, cuenta con un total de 26 enlaces y una red de caminos paralelos de 128 kilómetros y otros 21,6 kilómetros más de vías de servicio permiten el acceso a instalaciones, servicios y propiedades públicas o privadas. La autovía dispone, además, de dos centros de conservación y explotación, ubicados en la localidad vallisoletana de Portillo, que controla el tramo Valladolid-Cuéllar, y en Carbonero el Mayor, para el trayecto entre Cuéllar y Segovia. Ambos, disponen de diversas pantallas desde las que se vigila la totalidad de la autovía, gracias a las 58 cámaras repartidas a lo largo de todo el trayecto y manejadas desde dichos centros de control, que están permanentemente atendidos y desde los que esta vía de alta capacidad estará monitorizada.

En sus 113 kilómetros de autovía, la A-601 cuenta con 71 pasos, de los cuales 47 están sobre la nueva infraestructura y 24 por debajo de la carretera. Entre ellos, destacan por su singularidad los tres pasos sobre los cauces correspondientes a los ríos Cega y Pirón y al arroyo Roda, en la provincia de Segovia.

La carretera, que se financia bajo la fórmula del llamado ‘peaje en sombra’, permite que municipios más alejados como Íscar y Pedrajas de San Esteban, que han desarrollado un creciente dinamismo social, cultural y económico, puedan pensar en incrementar su negocio actual, ya que este nuevo corredor hacia Madrid atraerá a numerosas empresas de otras zonas de España.