La Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado los controles de alcoholemia y drogas a conductores hasta el próximo 23 de diciembre. Las pruebas se realizarán no sólo por las noches, sino en otros momentos del día, con el fin de disuadir a los conductores de ingerir alcohol durante las celebraciones propias de este mes.

La subdelegada del Gobierno, Pilar Sanz, ha insistido en que “la ingestión de alcohol y drogas produce numerosas alteraciones orgánicas y psicológicas que pueden entrañar un grave riesgo durante la conducción”. Así, ha subrayado que “la única tasa de alcohol segura es el 0,0%”.

Además, ha indicado que “conducir después de haber ingerido alcohol no sólo puede provocar una mayor accidentalidad, sino más muertes en las carreteras”.

En este sentido, según las tasas de alcoholemia dentro de los márgenes legales permitidos, el riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 2 si el resultado es de 0,3 a 0,5 g/l; mientras que si la tasa está entre el 0,5 y 0,8 g/l el riesgo se multiplica por 5. Por el contrario, el riesgo de sufrir un accidente se multiplicado por 9 si la tasa está entre 0,8 y 1,5 g/l, donde el estado de embriaguez es importante, hay problemas serios de coordinación, dificultades de concentración de la vista y disminución de la percepción del riesgo.