El Patio de Armas del Alcázar de Segovia acoge esta noche el espectáculo protagonizado por el actor José Sacristán y la pianista Judith Jáuregui, “De los días azules al sol de la infancia. Caminando con Antonio Machado”. Un recorrido por la vida y obra del poeta castellano, desde su ocaso a sus primeros versos de juventud, “un onírico viaje” con la sencillez de un espectáculo sutil y contundente y la espectacularidad de la emblemática fortaleza segoviana.

A las 22:30 horas, el espectáculo unirá los fragmentos de los poemas más significativos de cada una de las etapas del autor de la voz de Sacristán y la música seleccionada e interpretada por la pianista vasca Judith Jáuregui. Una serie de piezas que nos trasladan del romanticismo al impresionismo, con obras de Brahms, Schumann, Debussy o Listz entre otros. “El actor se convierte así en un alter ego del poeta, y la pianista en una suerte de alma o ángel conductor que le guía a través del recorrido de su vida”, aseguran desde la Fundación Don Juan de Borbón, organizadora del festival.

Anteriomente, el Jardín de los Zuloaga acogerá la actuación de la Compañía ‘Mimirichi Clown Teatro”. A las 21:00 horas, esta «troupe de anarco-clowns», combinará la acrobacia, el teatro y la música. Esta compañía, de las más importantes de teatro infantil de Ucrania, ha creado un estilo propio en el arte del clown infantil y la pantomima cuya originalidad reside en la combinación de la «pantomima excéntrica» con acrobacia y malabarismos singulares. Una hermosa fusión entre la milenaria tradición de los bufones callejeros eslavos con el legendario legado de Oleg Popov y el teatro mímico moderno de los europeos Charles Chaplin y Marcel Marceau.

Ha sido reconocido internacionalmente en diversos festivales de teatro rusos y alemanes, y cabe destacar su participación en el Festival de Edimburgo, donde su espectáculo Guerra de papel, que aquí presenta, fue seleccionado como el mejor espectáculo cómico. Una sencilla e ingeniosa historia de un hombrecillo perseguido por todo el mundo, que, al entrar en contacto con el mundo exterior, se convierte en un aspirador humano. Una original alegoría sobre una persona codiciosa que «aspira» todo para sí mismo, por cuya causa se infla hasta grandes dimensiones. Este hombrecillo hinchado se imagina a sí mismo como otro, un personaje importante, cuyas fantasías se desarrollan hasta tal punto que él maneja y gobierna el mundo. Pero la vida no solo puede enaltecer al dictador recién llegado, sino que puede devolverle a su lugar inicial. Guerra de papel es, pues, una parodia acerca de la megalomanía humana de querer controlar todo y a todos narrada con sutil humor. No en vano es una comedia meláncolico-caótica.