Puertas abiertas y ciudadanos comprometidos son las claves de la concejalía que dirige Blanca Valverde. La responsable de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Segovia trabaja, día a día, para mejorar las relaciones entre el consistorio y los segovianos. Añade que su concejalía no vende un producto ni busca visibilidad, si no que lleva a cabo un trabajo de base para concienciar al ciudadano de que la ciudad es suya. Está convencida de que la gente agradece que se le tenga en cuenta y, por eso, la participación es cada vez mayor. Entre sus proyectos pendientes, la elaboración de la Carta Ciudadana de Segovia.

 

¿Cómo recuerda los primeros momentos de trabajo en la concejalía de Participación Ciudadana?

Cuando Pedro Arahuetes me llamó para formar parte de la candidatura, tenía muy claro qué quería de esta Concejalía. Es una persona a la que admiro bastante porque sabe perfectamente qué perfil tiene cada uno y qué puede hacer. Arahuetes pensaba que el Ayuntamiento siempre había estado gobernando al margen de los ciudadanos, opinión que yo compartía; es decir, se hacían cosas en la ciudad pero no se tenía en cuenta al ciudadano.

El alcalde me encargó que asumiera esta labor y que trabajara en el área de la participación ciudadana creando los mecanismos necesarios para fomentarla. La Concejalía como tal, anteriormente, no había existido, así que partía de cero: no tenía personal adscrito, no tenía ubicación ni tampoco funciones. Uno de los temas que más preocupaba al principio eran los foros de participación. Recuerdo perfectamente que, a los pocos días de tomar posesión, el alcalde me preguntó qué había hecho al respecto. Para mi fue una sorpresa, le contesté honestamente y le dije: estoy buscando un sitio donde reunir a la gente para comenzar el trabajo. Me di cuenta de que no iba a esperar mucho tiempo para ver resultados, fue un verano de mucho trabajo, muchas reuniones con colectivos, empezar a trabajar en el reglamento de participación, recoger iniciativas, etc. El objetivo era que cada concejalía tuviera un foro de trabajo asignado. Participación Ciudadana es una concejalía de carácter transversal que apoya el trabajo de todas las áreas municipales.

 

Después de varios años trabajando en el ámbito de la participación ¿cómo definiría actualmente el movimiento vecinal de Segovia?

Es el colectivo que se ha salido de los foros de participación argumentando siempre que han sido foros de carácter informativo. Me he cansado de esta pelea porque hay como doscientas actas recogidas en la web con propuestas de la gente y muchas se han llevado a cabo. Sólo la Federación de Asociaciones de Vecinos ha cuestionado el funcionamiento de los foros. Aún así, tenemos muy buena relación con las asociaciones de vecinos porque, hasta que no llegó Pedro Arahuetes al ayuntamiento, no empezaron a visitarse las asociaciones, recoger sus inquietudes, acudir los técnicos municipales a explicarles proyectos que se van a acometer en sus barrios, etc.

Es una concejalía que trabaja, que no vende, no busca visibilidad, es un trabajo de base para concienciar al ciudadano de que ésta es su ciudad.

El hecho de que la Federación de Asociaciones de Vecinos no esté en los foros, me parece que les empobrece porque no recogen las opiniones y vivencias de otros colectivos.

Compenso que no vengan a los foros con el hecho de que, tanto el alcalde como los concejales, vamos a sus sedes las veces que haga falta. Hay fluidez de información y comunicación, aunque no estén en los foros de participación.

 

¿Se ve ahora una ciudadanía más participativa?

El proceso de participación es lento y requiere aprendizaje. Al principio, los foros crearon una gran expectación porque la gente no entendía por qué se les llamaba, ya que hasta entonces no se había hecho nada parecido por parte del ayuntamiento. Nadie estaba acostumbrado a eso. Ni siquiera conocían el ayuntamiento.

Cada vez se participa más porque hemos trabajado ese área. También lo ha facilitado el alcalde a través de sus intervenciones en los medios de comunicación. Participan más porque son atendidos. Cuando alguien llama para avisar de que hay una farola que no funciona y se arregla, le agrada volver a llamar porque siente que se le tiene en cuenta.

Una de las premisas del alcalde, que me dejó muy clara desde el principio, es que hay que ser honestos: cuando algo no se pueda hacer, así debe decírsele al ciudadano. Así hemos dado credibilidad. Es una ciudad que participa cada vez más porque ve que hay una respuesta.

 

En el programa electoral figura el proyecto de una Carta Ciudadana de Segovia

Me gustaría que Segovia tuviera su propia Carta Ciudadana que recogiera los derechos y obligaciones de los segovianos. Planteé la idea al foro de participación ciudadana para que aportaran propuestas, pero nadie ha presentado ninguna. Es un tema pendiente. Tengo un documento elaborado por mi misma, pero me gustaría que la gente entendiera que lo de la participación es verdad, que hay que trabajar por ello y que no se trata de que yo lleve al foro ese documento y los demás lo aprueben, si no que se tienen que implicar y proponer alternativas.

 

Hablemos de otro proyecto ¿qué es el Aula Ciudadano?

Es una propuesta de la concejalía con el objetivo de que si hay un interés mayoritario en un tema, dar la oportunidad de que, de manera conjunta, el técnico municipal pueda responder las preguntas que planteen directamente los ciudadanos sobre esta cuestión.

 

¿También se persigue humanizar la figura del político y de los técnicos?

Los políticos somos un ciudadano más, viajamos en autobús, en nuestros barrios también se estropean las aceras. Cuando viene la gente al ayuntamiento les explicamos cosas que les resultan curiosas como los concejales que están liberados, el funcionamiento del ayuntamiento, tratamos de transmitir un sentimiento de respeto sobre el trabajo que se realiza en el consistorio, tanto por parte de los políticos como de los empleados públicos. También es importante que la gente comprenda que no hay barrios de segunda categoría y que, si la Calle Real se limpia más frecuentemente es porque Segovia es una ciudad turística y ésa es una de sus principales arterias.

Por ejemplo, con las visitas de escolares se aprovecha para transmitirles normas de convivencia como el respeto a los pasos de peatones, que no debe destruirse la ornamentación floral de la ciudad porque es algo que pagamos todos, utilizar las papeleras, etc.

 

¿Qué pregunta la gente que visita el ayuntamiento? ¿Qué les resulta más curioso?

Por ejemplo, les explico que hay un patrimonio que está censado, como los cuadros que cuelgan de las paredes del consistorio. La sensación de que les hables, hagan fotos, les cuentes cosas que desconocen o anécdotas, les expliques que te dedicas a la política por vocación, son cuestiones que acercan al ciudadano a la administración. Además, les damos un díptico con una breve historia de la Casa Consistorial.

 

¿Cuáles son las reclamaciones ciudadanas más frecuentes?

Las relacionadas con Vías y Obras, Policía Local y Medio Ambiente. A la gente le preocupa mucho la acera, la farola, el banco y el parque, y yo lo entiendo, es el día a día; después, pasan a un segundo nivel cuando se quejan por la multa que le ha puesto la policía. De ahí pasamos al tema de medioambiental por las molestias que causan los contenedores, los desperdicios de algunos negocios, el botellón, etc.

 

¿Cuáles van a ser las futuras líneas de trabajo de la concejalía?

Consolidar lo que hay, que ha costado bastante ponerlo en marcha, desarrollar proyectos como el Aula Ciudadana, la Carta de Derechos y Deberes, seguir trabajando en los foros y, en definitiva, demostrar al ciudadano que aquí hay gente que se preocupa por ellos y que la ciudad es la voz de todos. Ideas claves, para mi, son puertas abiertas y ciudadanos comprometidos, igual que lo está el alcalde y los concejales.

 

¿Cómo trabaja Blanca Valverde en su día a día?

Sigo con la misma ilusión del primer día, trabajas muchas horas y te preocupas pero, a cambio, obtienes cosas como comprobar que la ciudad ha cambiado bastante y que los ciudadanos están agradecidos. Vivo la ciudad de una manera muy especial, estoy disponible a cualquier hora, siento la ciudad como algo muy mío que hay que cuidar.