El Grupo Municipal del Partido Popular ha recibido una veintena de fotografías de baches en las calles del barrio de La Albuera en Segovia. Los populares, que denunciaron hace unos días el retorno de los socavones a la campa de la Estación de Autobuses de Segovia, son conocedores que muchas vías de Nueva Segovia y otros barrios de la ciudad se encuentran en idéntico estado.

El Equipo de Gobierno achaca este estado de las calzadas segovianas, calzadas de una ciudad Patrimonio de la Humanidad que aspira a ser Capital Europea de la Cultura, «se deben al empleo de la sal para eliminar el hielo y la nieve. Los populares sospechan que a ese hecho se suman la calidad de los materiales empleados en los bacheados y el sistema de reparación que también padece los rigores de la crisis económica y la mala gestión de este Equipo de Gobierno socialista».

 

La sal, restringida en zonas de Europa por sus inconvenientes ecológicos

En cualquier caso, lo que resulta inexplicable es que un Equipo de Gobierno que conoce que la sal perjudica el firme no estudie medidas para remediar este hecho. O lo que es peor, que se oponga a esas medidas cunado le son propuestas por quienes si las conocen. Hace unos meses, el Grupo Municipal del Partido Popular propuso en un Pleno que el Ayuntamiento estudiara la sustitución de la sal por otros fundentes menos agresivos con el asfalto y el medio ambiente, como la salmuera o algunos tipos de ceniza biodegradables. «El Grupo Socialista, encabezado por Pedro Arahuetes, se opuso a esta medida. Esto resulta sorprendente, ya que Pedro Arahuetes forma parte del Ejército Verde de Al Gore y hay ciudades como Berlín, por ejemplo, en las que el empleo de la sal como fundente está multado por sus efectos medioambientales secundarios».

El Grupo Municipal insiste en que el Ayuntamiento de Segovia estudie «sustituir la sal por otros fundentes menos perjudiciales para el medio ambiente y el asfalto y exige al Equipo de Gobierno que repare inmediatamente los baches de las calles de La Albuera, Nueva Segovia y el resto de la ciudad, incluidos los de la campa de la Estación de Autobuses, antes de que tengan que ser vallados para evitar accidentes».