Los parados de larga duración y que no cobren por tanto prestaciones por desempleo no pagarán nada por los medicamentos a partir del verano, según afirmó hoy la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, quien confirmó que los que sí empezarán a costearse los fármacos serán los pensionistas, aunque lo harán en función de su renta y también en el plazo aproximado de dos meses.

Mato dio esta información en la rueda de prensa posterior a la reunión del pleno del Consejo Interterritorial de Salud, celebrada en Madrid con los consejeros autonómicos del ramo, donde se abordaron, además del copago, el llamado turismo sanitario y la cartera básica de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS).

La titular de Sanidad explicó que quienes cobren pensiones no contributivas no pagarán por sus medicamentos, como sí hacen ahora, y que el resto contribuirán con un diez por ciento de los fármacos, aunque con topes mensuales en función del nivel de renta. Así, los pensionistas con rentas anuales inferiores a los 18.000 euros pagarán un máximo de ocho euros al mes por sus medicinas, mientras que los que perciban entre 18.000 y 100.000 tendrán como tope los 18 euros mensuales. Quienes vivan con rentas superiores a los 100.000 euros al año aportarán como máximo 60 euros cada mes.