¿Te gustaría poder rehabilitar aquel libro antiguo que tienes en casa que te encanta, pero se te cae a pedazos? Pues bien, ha nacido en Segovia la Casa Taller Las Artes del Libro: una asociación sin ánimo de lucro, fruto de la colaboración y los ánimos de varias personas de Segovia relacionadas con el mundo del libro, de trayectorias diferentes pero con una idea común: recuperar, conservar y fomentar las diferentes artes que rodean al libro y que lo mantiene vivo. Artes que abarcan desde la caligrafía tradicional a la autoedición, de la encuadernación al grabado, de la lectura a la escritura creativa. Para recuperar aquellas que se las lleva el tiempo, para conservar las que borra el mercado y para difundir las que enriquecen la propia vida.

Ubicados en el barrio de La Albuera, entienden las artes del libro como «el conjunto infinito de conocimientos y prácticas que hacen posible que este objeto inigualable exista, y porque queremos que así siga siendo, nos reunimos en torno a las mesas de trabajo. Nos reunimos porque ya hemos comprobado que la unión hace la fuerza y lo hacemos en torno a una mesa de trabajo porque nuestra vocación es práctica», aseguran.

Práctica de habilidades cuando se agarran a las prensas y los telares, práctica de conocimientos cuando se embriagan con la lectura compartida, práctica de las potencialidades cuando conspiran en una nueva edición o divagan sobre los futuros del libro.

«Nos hemos agarrado a la recuperación, conservación y fomento como a un eslogan porque sintetiza gran parte de nuestros anhelos. Recuperamos cada vez que alguien nos recuerda que escribir no siempre fue cosa de teclas, conservamos cuando alguien aprende que no es tan dificil salvar un libro del reciclaje, fomentamos siempre que alguien se une a disfrutar de todo esto», concluyen.

 

¿De donde vienen?

Aseguran venir de aquí y de allá, de las artes gráficas y de las plásticas, de la edición y de la librería, de la encuadernación y la imprenta, de la papiroflexia y el papel de fumar… Vienen de hacer y deshacer cursos, proyectos y sueños en torno al libro. Vienen de acumular experiencia y vaciar esfuerzos, vienen dejando un rastro de fibra, tinta y píxeles.

 

¿A donde van?

Van de acá para allá, del taller de encuadernación a la mesa de caligrafía, de los libreros solidarios al ilustre gitano del libro al peso y la prensa de oportunidad, del grabador granjero al poeta que no olvida, de la autonomía al ayuntamiento, de todos los que quieren enseñar a todos los que quieren aprender, van porque piensan que ya es hora de materializar en esfuerzos conjuntos las potencias de cada uno.