El alcalde, Pedro Arahuetes, acompañado de la concejala de Medio Ambiente, Paloma Maroto, ha entregado, en el antiguo Salón de Plenos, las llaves de los 27 huertos de ocio de los que, a partir de ahora, se ocuparán nuevos adjudicatarios.

Estos huertos, con un tamaño medio de 55 m2, se encuentran 9 en la Huerta de la Hontanilla, en el Valle del Clamores, y 18 en la Huerta del Baño, en el Valle del Eresma.

Los 27 adjudicatarios, personas físicas o jurídicas empadronadas en la capital, se ocuparán del cultivo y mantenimiento de los huertos desde ahora y hasta diciembre de 2016, es decir durante los próximos cuatro años. Su actividad contará con la vigilancia y supervisión municipal que les ofrecerá el asesoramiento necesario para iniciar la actividad, información sobre plagas y enfermedades, y sobre los cultivos más adecuados, siempre plantas comestibles, de tradición hortícola, aromáticas o medicinales.

La agricultura que deben practicar será ecológica, prescindiendo, por lo tanto, de productos químicos.

Los nuevos adjudicatarios son los afortunados elegidos en el sorteo realizado el pasado mes de abril entre las 252 solicitudes presentadas y admitidas.

 

Huertos de Ocio

 

Los Huertos de Ocio proporcionan actividad lúdica y productiva a un número determinado de segovianos y contribuyen a mejorar su calidad de vida a través del ejercicio físico que requiere el trabajo agrícola así como las acciones terapéuticas que proporciona el contacto con la tierra y la naturaleza, además de fomentar el consumo de alimentos sanos. Y todo esto sin salir de la ciudad. Además, esta actividad permite mantener e impulsar el oficio de hortelano fomentando, especialmente, su práctica entre los jóvenes; contribuye a mantener las técnicas de cultivo tradicional y a conservar el paisaje hortícola característico del cinturón verde de Segovia.

Se trata de una actividad al aire libre, en un marco incomparable de la ciudad, con la que disfrutar de la naturaleza. Una propuesta muy bien acogida por quienes buscan volver a sus raíces, a lo natural, disfrutando de alimentos sanos y naturales.

Desde que en 1999 se pusiera en marcha el programa de Huertos de Ocio para la recuperación y mantenimiento de las tierras de labor hortícola, la experiencia ha sido muy positiva tanto para los hortelanos como para la ciudad en su conjunto al poder conservar las zonas de cultivo tradicional y permitir su contemplación sin salir de la capital.