Los empleados de Caja Segovia y Caja Ávila demandaron hoy a los responsables de ambas entidades que les faciliten una mayor información sobre cómo les afectará el proyecto Banca Cívica, en el que también se verán implicadas Caja Burgos, Caja Navarra y Caja Canarias.

En una rueda de prensa conjunta, ofrecida por responsables de las secciones sindicales del Sindicato de Empleados de Cajas, UGT, Csica y CSIF, y que dieron en Ávila primero y repitieron en Segovia, expresaron su temor a los efectos que pueda tener el proceso. Además alertaron de que el hecho de que la negociación haya seguido fechas diferentes para las cajas que integrarán Banca Cívica pueda dejar en inferioridad de condiciones a las dos entidades, la abulense y la segoviana, que se han sumado al proyecto más tarde.

Así, según el secretario de la sección sindical del SEC de Caja Segovia, José Ignacio Bernabé, los consejos de administración de Caja Ávila y Caja Segovia dieron su apoyo el pasado 9 de marzo, mientras en febrero lo hizo Caja Burgos, y en diciembre pasado se suscribió Caja Navarra, informa Ical.

En la misma línea anunciaron que han presentado a las direcciones y presidencias de ambas entidades un escrito en el que reclaman “como requisito imprescindible” que, antes de firmar la adhesión a Banca Cívica, se negocie en una mesa laboral las condiciones que tendrán los 1.200 empleados que suman las dos cajas, 660 de Caja Ávila y 540 de Caja Segovia. El resto del grupo lo forman 2.900 empleados de Caja Navarra, 1.600 de Caja Canarias, y 900 de Caja Burgos; sumando un total de 5.700 empleados.

Sobre el hecho de que no estén unidos todos los sindicatos en esta petición, Bernabé indicó que CCOO, que tiene un representante en el consejo de administración de Caja Segovia, “no está de acuerdo en hacer esta solicitud”.