La investigación arqueológica de la Fundación del Patrimonio Histórico en el exterior de la iglesia de La Santísima Trinidad de Segovia, en un sondeo de 20 metros cuadrados en la zona del ábside, ha aportado nueva información sobre el complejo proceso constructivo del templo.

En esta zona, los arqueólogos han averiguado que los cimientos empezaron a tenderse, con mampostería de muy buena calidad, siguiendo un trazado diferente al actual. Ese primer trabajo se interrumpe y, al retomarse, se emplea una mampostería menos consistente, sobre una planta que desplaza un poco el centro del ábside hacia el suroeste: la que hoy vemos. Los investigadores creen que este cambio en el diseño se debe a que, en un principio, quisieron incorporar un templo anterior y, finalmente, descartaron esta opción.

Las cubiertas y la fachada norte se derrumbaron al poco de terminar de construirse la iglesia, así que hubo que repararla. Los arqueólogos han encontrado huella de este episodio en los cimientos, como el relleno de la grieta abierta por el colapso y refuerzos que datan en torno al siglo XIII. Además, sostienen, que después de este suceso, la iglesia no sufrió más problemas en su estructura, que hubieran tenido un reflejo en la cimentación. Asimismo se han localizado algunas evidencias de la necrópolis parroquial que, a partir del siglo XII, rodeaba el templo, aunque las remociones de terrenos posteriores a esa época la han hecho desaparecer casi por completo.

La Fundación del Patrimonio Histórico también ha hecho una lectura de los muros, que ofrece una secuencia histórica de la construcción de la iglesia de La Santísima Trinidad, y deduce que responde a un programa unitario ejecutado en diversas etapas de obra: primero, se construye la cabecera; a continuación, los primeros tramos de la nave; sobre el oriental se eleva un cimborrio rematado al exterior con un campanario; mientras tanto se van levantando el resto de tramos, se cierra el edificio por los pies y, después, se aboveda. La Santísima Trinidad se eleva junto a los restos de otra iglesia anterior, plenamente visible en aquel momento. Ya en uso el templo, se construye el pórtico, adosado a la fachada sur, probablemente, sobre los restos del aula de la primera iglesia edificada en este solar.

La Fundación del Patrimonio Histórico restaurará la iglesia de La Santísima Trinidad de Segovia, en colaboración con la parroquia con una inversión cercana a los 760.000 euros. La Fundación del Patrimonio aportará el 50 por ciento del presupuesto y la parroquia el resto.

La iglesia acusa daños de tipo estructural tales como desplomes de las fábricas; separación entre las bóvedas y los paramentos; y grietas en varios tramos de la nave, en los muros de la torre, el huso de la escalera, el ábside, el presbiterio y la fachada occidental del atrio. También se aprecia deterioro de los materiales tanto en el ábside o la torre como en la nave, el atrio y las capillas.

La intervención que plantea la Fundación del Patrimonio tiene como fin recuperar la integridad material de las fábricas y los elementos perdidos que puedan seriarse. De forma previa a la redacción del proyecto, la Fundación aborda todos los estudios necesarios: planimétricos, petrológicos, geotécnico, arqueológico e histórico, además de un examen en profundidad de la estructura y también de los revestimientos interiores.

La actuación contemplará la limpieza, tratamiento de la piedra, renovación de los rejuntados en mal estado, restauración de cornisas, impostas y otros elementos, repaso completo de las cubiertas y otras actuaciones en el interior, en las bóvedas, el zócalo del ábside y las fábricas.

 

Románico genuino

Los primeros documentos que citan la iglesia de la Santísima Trinidad datan de 1240, aunque fue construida con anterioridad, en el siglo XII. Es una de las iglesias románicas más genuinas de Segovia. La parte más primitiva está en la cabecera. Sobre el crucero se alza una torre defensiva con arquerías de arquivoltas. Al sur tiene una galería porticada del tipo de las que son habituales en Segovia. En su interior, destaca la capilla de los Campo, construida en 1513, con un retablo renacentista de pinturas de influencia italiana.