El catálogo de productos disponibles en la central de compras de la Junta, el sistema que permite adquirir los bienes y servicios que necesita la Administración a un precio más reducido, se ampliará en 2011 con la incorporación de la limpieza y el suministro eléctrico en 2011, lo que permitirá ahorrar en torno al diez por ciento anual en su adquisición.

La importancia de este paso radica en que ambos aspectos generan una importante factura para las arcas autonómicas, que asciende a 55 millones de euros anuales en el primer caso (de los que el 80 por ciento corresponde a hospitales y centros de salud) y 33 millones en el segundo, fruto en su mayoría del funcionamiento de infraestructuras sanitarias y escolares. La contratación centralizada de ambos servicios rebajará estas cifras el diez por ciento, de acuerdo con los cálculos de Hacienda.

En la misma línea, el departamento que tiene al frente a la consejera Pilar del Olmo tiene en estudio el acuerdo marco para el suministro de gas natural a los edificios públicos. El objetivo es el mismo: reducir el gasto, esta vez en calefacción.

La consejera de Hacienda de la Junta, Pilar del Olmo, explicó que aprovechar las economías de escala para rebajar costes es el “espíritu” del sistema de adquisición centralizada, también conocido como central de compras. Su funcionamiento es “sencillo”, ya que consiste en contratar los bienes y servicios que necesita la Junta a partir de un catálogo donde sólo figuran los productos y empresas homologados, es decir, aquellos que han superado un laborioso proceso de selección.

Así, señaló que la diferencia de la eficacia se demuestra con el aumento del gasto realizado a través del sistema. Y es que en 2002 se adquirieron productos por valor de 2,1 millones de euros, frente a los 23,4 millones de 2009. De hecho, en los tres últimos años la Junta se ahorró 12 millones gracias a la central, tras efectuar un gasto de 138 millones para 2.554 expedientes de compra.

Pero durante este año la utilización de este sistema descendió respecto a 2009, debido al plan de austeridad aprobado por la Junta con motivo de la crisis económica. De este modo, el gasto cayó hasta un 64,6 por ciento (pasó de 23,4 a 8,2 millones)

 

Ventajas del procedimiento

La primera ventaja de este procedimiento es que agiliza la gestión administrativa, ya que evita convocar un concurso cada vez que hay que hacer una compra. En segundo lugar permite ahorrar costes, porque todo tiene un precio máximo que se puede negociar a la baja: así, cuantas más unidades se solicitan, más disminuye su importe. Su tercera virtud es que facilita el control del gasto. Y, por último, permite orientar las adquisiciones hacia productos eficientes y respetuosos con el medio ambiente, señala un comunicado.

El sistema de adquisición centralizada se emplea en la Junta de Castilla y León desde 1997, fecha en que el Ejecutivo regional se adhirió al amplio catálogo del Estado. Su uso es voluntario. Ofrece mobiliario general y específico, ordenadores, software, unidades de proceso informático, climatización, centrales telefónicas, vehículos industriales, turismos, sistemas audiovisuales y aparatos reprográficos, entre otros.

Al año siguiente, en 1998, el Gobierno autonómico reguló su propio servicio. Depende de la Consejería de Hacienda, que dirige Pilar del Olmo. A diferencia de lo que ocurre con el del Estado, su utilización es obligatoria para las consejerías, las delegaciones territoriales, los organismos autónomos y los entes públicos de derecho privado vinculados a la Junta. En la actualidad posibilita la compra de mobiliario de oficina y accesorios y tabiques mampara, así como la contratación de vigilancia y seguridad.

 

Estudio

Los datos confirman que la central de compras permite disminuir costes. De hecho, su utilización ha ahorrado a la Junta 12,2 millones de euros durante esta legislatura. De esa cantidad 8,6 millones se han economizado de manera directa, debido a que se han conseguido precios de compra más competitivos. A esta cifra hay que sumar otros 3,6 millones de euros de ahorro indirecto, puesto que la agilidad del procedimiento ha permitido destinar menos recursos administrativos a la tramitación de los expedientes.

Los ahorros más importantes se han producido en muebles y artículos procedentes del sistema estatal, y en menor medida en vigilancia, tabiques mampara y automóviles. Estos últimos han sido objeto de una atención especial por parte de la Consejería de Hacienda, que los declaró de adquisición centralizada en 2009 y además determinó que únicamente se podían elegir los modelos menos potentes y menos contaminantes.

Esto supone que cuando un departamento del Gobierno autonómico necesita un vehículo debe seleccionarlo del catálogo del Estado, puesto que es el único que los tiene homologados. A esta limitación se suma el hecho de que la orden de Hacienda restringe la potencia, determina las emisiones máximas de CO2, rechaza el cambio automático y favorece el uso del diesel, todo ello con el fin de evitar el consumo innecesario de combustible y contribuir a preservar en buen estado el medio ambiente.

 

Apuesta por la austeridad

“El uso de instrumentos como la central de compras es una prueba más de la apuesta de la Junta por la austeridad”. Esta contención tiene su reflejo, asimismo, en la caída de las adquisiciones realizadas por esta vía, que es especialmente llamativa en 2010 respecto al ejercicio anterior. El recorte supera el 64 por ciento en el caso del catálogo de la Junta, y el 51 por ciento en el del Estado. Ambos porcentajes son coherentes con la progresiva reducción del gasto corriente no social, que ha bajado el 25 por ciento en cuatro años.

El sistema de adquisición centralizada de la Junta está a disposición de todas las administraciones locales y provinciales de la Comunidad que quieran utilizarlo para economizar en sus compras. De hecho, ya lo emplean la Diputación de León y los ayuntamientos de Valladolid, Laguna de Duero (en la misma provincia), Herrera de Pisuerga (Palencia), Muelas del Pan (Zamora) y San Esteban de Gormaz (Soria). Al respecto, del Olmo animó a todos los municipios de la Comunidad a que prueben el sistema, ya que probablemente en muchos casos “lo desconozcan”.

Hasta ahora era preciso que las entidades interesadas en el servicio firmaran un convenio de adhesión con la Junta. La Consejería de Hacienda está estudiando sustituir este requisito por un acuerdo del órgano competente en la materia por ejemplo el pleno para facilitar su incorporación y de este modo incentivar su uso.

La consejera se refirió a otros tipos de ahorro de la Administración autonómica, como el Plan Saturno, puesto en marcha por Sanidad, un programa de contratación centralizado que ha permitido ahorrar cerca de 25 millones, así como los arrendamientos de edificios, aspecto en el que la Junta ha rescindido 22 contratos y ha revisado a la baja otros 24, con lo que se prevé una rebaja del gasto en torno a un millón de euros en 2011.