A partir de mañana martes comenzarán a tramitarse las sanciones a los conductores que rebasen los 100 kilómetros por hora en el interior de los túneles de Guadarrama, en la autopista AP-6 (Villalba-Adanero).

Se trata de uno de los dos primeros radares de tramo instalados en España, que se encuentra en el término municipal de El Espinar. Se encuentra situado en la calzada sentido Coruña y controla un tramo de una longitud de 3,5 kilómetros.

Desde finales del año pasado y hasta ahora, la Dirección General de Tráfico (DGT) sólo ha venido informando de las infracciones detectadas por este radar, enviando una notificación a los conductores. En la carta, Tráfico informaba al conductor de los detalles de la infracción, como el lugar, la fecha y la hora, la velocidad registrada por el sistema, así como el importe de la futura multa y los puntos que podría haber perdido. Pero a partir de mañana día 1 de febrero se harán efectivas las sanciones.

La forma en la que funcionan estos dispositivos es relativamente sencilla. Cuentan con cámaras de imagen instaladas al comienzo y al final del tramo y en cada uno de los carriles, capaces de registrar con gran precisión tanto la matrícula como la hora exacta de paso del vehículo. Con una operación matemática, el radar calcula la velocidad media mantenida por el vehículo en cuestión y, si es superior a la fijada en el tramo, dispara una fotografía del infractor y la remite por fibra óptica al centro de gestión de multas de tráfico de León. El dispositivo calcula la velocidad media de modo que la sanción significa que en algún momento se ha superado la velocidad máxima permitida.

Los nuevos radares de tramo están indicados con la misma señalización que los radares fijos, cuentan con un sistema de vigilancia para evitar actos vandálicos y no pueden ser neutralizados por los aparatos ilegales que inhiben las ondas de los radares convencionales. La puesta en marcha de este tipo de radares está contemplada en la reforma de la Ley de Tráfico reformada recientemente.