Segovia acoge esta semana las II Jornadas de Resiliencia con las que se pretende acercar este concepto a los segovianos y facilitarles que tomen conciencia de sus propias capacidades para hacer frente a los momentos de crisis. La doctora Cristina Villalba impartirá la conferencia inaugural.

 

¿Qué se entiende por resiliencia?

La resiliencia es la capacidad que tienen los humanos, los seres vivos en general, y los sistemas, de recuperarse e incluso generar nuevas formas de vida o de organización después de haber sufrido dificultades serias sobrevenidas. Por tanto es un concepto que comparten distintas disciplinas como la psicología, la antropología, la ecología, la biología etc…

¿Qué utilidad tiene?

Actualmente está siendo muy aplicado en la intervención social porque pone la mirada en los factores que ayudan y protegen a las personas, las familias y los grupos ante las crisis y las adversidades en lugar de visualizar solo los problemas y las dificultades.

¿Es especialmente importante en periodos difíciles, complicados o de crisis como el actual? ¿Es válido también para etapas tranquilas o felices?

Los procesos de resiliencia se observan a través de las respuestas que las personas, familias y grupos dan frente a las crisis y las dificultades por las que atraviesan. En esos momentos, y después, es cuando podemos conocer los recursos internos y externos que las personas activan y los significados que les dan a los acontecimientos o situaciones difíciles que les está ocurriendo. Cuando hay periodos de calma no podemos observar las respuestas resilientes como tales, pero sí las cualidades personales, familiares y grupales que pueden favorecer dicha respuesta mejor en los periodos difíciles. Así, podremos imaginar que una persona tranquila, comunicativa, adaptable, con personas queridas alrededor, sentido del humor, realista y positiva tendrá más recursos para afrontar las crisis y dificultades que otras que no tengan estas cualidades.

¿Se pueden aprender técnicas para hacer frente a situaciones delicadas y reaccionar adecuadamente?

Por supuesto. Todas las técnicas que ayuden a mantener la calma interna, la comprensión de lo que ocurre, la activación de las redes sociales y la búsqueda de sentido ayuda a las personas a afrontar las situaciones delicadas y a reaccionar adecuadamente.

¿Hay que tener unas características especiales, una determinada manera de comportarse ante los acontecimientos, ser, en general, positivo? ¿O cualquier persona puede aprender?

Como hemos dicho antes si se tienen cualidades relacionales, comunicativas y de introspección, y, si se tiene una actitud positiva ante la vida mucho mejor, pero siempre se puede aprender y estamos aprendiendo y la vida misma es la mejor maestra de resiliencia si somos capaces y estamos abiertos/as a aprender de nuestras experiencias.

En su presentación hablará de las claves para la resiliencia personal y comunitaria ¿cuáles son?

Las claves de la resiliencia personal serían: ser capaz de vivir consciente y de reflexionar sobre la propia vida, tener capacidad de comunicación y de relación recíproca, tener sentido del humor, creatividad, moralidad y ética en el sentido de desear a lo demás lo que deseas para ti, dar sentido a lo que te va pasando en la vida, tener ganas de vivir y ser positivo/a etc…

La resiliencia comunitaria tiene que ver con la solidaridad entre personas, con la organización honesta de grupos, con la reivindicación social en clave de derechos humanos ( lucha contra la injusticia, la discriminación, el abuso y la exclusión social derechos…) , con la identidad socio cultural y con el humor social.

¿Cómo se puede aplicar la resiliencia a la intervención social?

Con una mirada puesta en las posibilidades de crecimiento y de cambio. Se puede aplicar desde la primera entrevista que se realice, en la evaluación del problema y en los programas e intervenciones que hagamos con las personas, familias y grupos. Si se asume el paradigma de resiliencia en la intervención social podremos y sabremos observar cualidades y procesos de resiliencia en todas las personas y también optaremos por activar, fortalecer y generar espacios de terapia, comunicación honesta, creatividad, juego, construcción conjunta, con las personas que trabajemos.

Se puede aplicar a través de técnicas artísticas (teatro social, musicoterapia, arteterapia, danzaterapia etc) y otras técnicas alternativas.

También va a haber una conferencia dedicada a los jóvenes

Es muy importante que los jóvenes conozcan esta perspectiva y participen de espacios lúdico-creativos y constructivos que les ayuden a afrontar los retos vitales y sociales en los que están. Con la crisis económica es muy importante ayudar a mantener la motivación en los jóvenes.

Por tanto, el sentido del humor, la creatividad, la autoestima, compartir experiencias ¿son conceptos básicos en resiliencia?

Sí, son parte de lo que hemos llamado pilares de resiliencia personal

Se va a celebrar un taller en el centro penitenciario. ¿Son los reclusos destinatarios especiales de este aprendizaje?

Bueno, los reclusos por el hecho de estar en prisión en estos momentos, y de haberse enfrentado a juicios y supuestos hechos delictivos, es un colectivo al que le viene muy bien todo lo que se pueda trabajar relacionado con este tema, pero no porque sean destinatarios especiales sino porque les puede ayudar mucho a tener esperanza de una vida distinta y a identificar y comprender que les ha pasado y porqué.

También van a tener lugar talleres para mejorar la resiliencia, uno de ellos, con el título “sin miedo a ser feliz”. ¿Tenemos miedo a la felicidad?

Muchas veces las personas crecemos y aprendemos a cambiar cosas de nuestras vidas pero parece que no nos lo creemos o tenemos muchos temores. Necesitamos confiar en los procesos y ser valientes para tomar decisiones y para generar los cambios que necesitemos en nuestras vidas.

¿Qué consejos podría darnos para mejorar nuestra capacidad de respuesta ante las dificultades?

Ser muy consciente de la vida cotidiana, vivirla con toda la plenitud que podamos, aprendiendo siempre de lo que nos pasa y preguntándonos qué sentido le damos a lo que nos pasa. Tener y mantener vínculos con las personas importantes para nosotros. Tratar de no vivir con estrés, de hacer las cosas con calma interior, de no querer abarcar más de lo que podemos, de generar respuestas solidarias con los otros y de responsabilizarnos de nuestras conductas, nuestras palabras y nuestras omisiones.