Los tres puntos se quedan en casa. El clásico que ha enfrentado a la Gimnástica Segoviana y el Real Ávila ha permitido que los jugadores “recuperen la confianza”. Así lo considera Paco Maroto, quien opina que el equipo ha dominado el encuentro. Realmente fue así, exceptuando algunas oportunidades del equipo rival, cuyas llegadas a meta fueron frenadas por David Durán, jugador que protagonizó un gran encuentro.

El fuerte viento dificultó el trabajo de todos los jugadores. Aún así, la Segoviana sigue sin fallar ante los grandes del grupo y ha logrado una victoria vital. El gol de Mario Molina, en el minuto seis de la segunda parte, resultó suficiente para que los tres puntos quedaran en casa.

En el campo, dominio azulgrana y, en las inmediaciones, dominio de la afición.

Más de 1.200 personas se han dado cita en el estadio y han degustado la pancetada popular, consiguiendo una recaudación record.