No es necesario, ni siquiera, tener buena memoria para recordar la sucesión de acontecimientos que estuvieron a punto de confirmar la desaparición de este extraordinario Club hace menos de dos años. Solo la Fe de unos pocos, y la aparición de Fernando Correa (si no existiera, habría que inventarle), con un “equipo” de empresarios suicidas, convirtió en realidad lo que prácticamente nadie creía posible, la supervivencia del Club. No fueron pocos los que tiraron la toalla ante la inabordable situación que había llevado al equipo de sus amores al borde del precipicio, a una situación sin retorno, y al peor de los finales.

Pues bien, no solo el Club está en un proceso de saneamiento que culminará, no tardando mucho, con la desaparición de su deuda histórica, sino que con la lucha y el apoyo de todos, vuelve a afrontar una fase de ascenso un año más. Podríamos quedarnos en que la temporada ha sido un éxito, en que el esfuerzo ha tenido recompensa clasificando por dónde solía, pero para nosotros esto no es sino un paso previo para conseguir el verdadero objetivo que todos nos marcamos allá por el mes de julio, EL ASCENSO. Sin ánimo de parecer presuntuosos, podemos asegurar desde este momento, y sin conocer aún el rival, que lo vamos a conseguir por una serie de motivos.

Por el trabajo sin descanso de una directiva que, de forma totalmente altruista, invierte tiempo, esfuerzo y dinero en mantener viva una ilusión.

Por el trabajo de un cuerpo técnico y una plantilla que ha superado lesiones y malos momentos a base de unión, espíritu de superación y amistad, porque se puede tener amigos en un equipo de fútbol, y mucho más en este, nos atrevemos a decir, “el mejor vestuario que nunca tuvo un Club de Fútbol”.

Por una afición que por el simple hecho de ser la nuestra es la mejor del mundo, que vive los éxitos y lo fracasos como suyos propios, y que merece más que nadie un “alegrón” de verdad.

Por todos aquellos, Instituciones, empresas colaboradores, medios de comunicación, voluntarios… que con su apoyo hicieron posible la resurrección del Club, y arrimaron el hombro cuando más se les necesitaba.

Por una ciudad cuyo nombre luce en el pecho de la camiseta por la cual esta plantilla se dejará hasta la última gota de sudor para poner su nombre en lo más alto.

Es por eso que solicitamos, más que nunca, el APOYO Y LA UNIÓN de todos, porque este equipo no es solo de sus socios, directivos o jugadores, este es el equipo de todos los segovianos, un motivo de orgullo que hace que los que defendemos este escudo lo hagamos con pasión, la cual nos va a llevar al balcón del Ayuntamiento el próximo 27 de Junio donde os citamos a todos.

Muchísimas gracias por anticipado.