El I Congreso de Neuropsicología en la Escuela concluye en Segovia y pone de manifiesto la necesidad de aplicar procedimientos científicos que permitan estimular a los alumnos con necesidades de aprendizaje en su día a día, en la escuela. Para ello, conforme a las conclusiones de estas jornadas, que han reunido a más de ochenta expertos procedentes de toda España, es imprescindible que el profesorado tenga las claves que permitan detectar complicaciones para derivar a los especialistas sanitarios que, finalmente, deben diagnosticar la patología. Esta cadena es compleja pero la perfecta conexión de todos los eslabones, y a la mayor brevedad, es determinante para el desarrollo y evolución de los alumnos que padecen alguna discapacidad, problema pedadógico, o necesidad educativa puedan ser tratados por profesionales.

Desafortunadamente, el porcentaje de escolares que acceden a Enseñanza Secundaria Obligatoria con importantes lagunas de conocimiento es muy elevado. Esta realidad impide el aprendizaje de nuevos conocimientos, al carecer de una base y estructura previa y necesaria para la comprensión de las materias. Entonces, la frustración del menor se hace aún más palpable, afectando a la motivación. “Debemos estar vigilantes para detectar las carencias con prontitud”, coinciden, poniendo de manifiesto el “imprescindible papel” de los docentes de infantil y primaria cuya labor es determinante en el desarrollo posterior del alumno. Junto a estos argumentos, los expertos advierten de que una ratio elevada de alumnos dificulta mucho el trabajo con aquellos niños que presentan dificultades de aprendizaje y lagunas en los contenidos curriculares de años anteriores.

Durante este congreso se ha destacado el papel de la familia como clave para prevenir y para intervenir en las dificultades de aprendizaje. Es responsabilidad de los profesionales transmitir a la familia las dificultades que se presenta y cómo abordarlas con un “lenguaje sencillo y comprensible para asegurarnos que comprenden lo que estamos hablando”, han destacado

Por otra parte, todos los ponentes han coincidido en insistir en la necesidad de coordinación de profesionales sanitarios y educativos para poder diagnosticar, controlar los efectos de la medicación de aquellos niños que la requieren, así como comprobar la evolución y la efectividad de la intervención de TODOS.

Como último punto destacar que la Neuropsicología aplicada a la educación está en estos momentos “despegando”, el camino de investigación que deben recorrer los profesionales es aún muy largo pero, gracias a este encuentro en Segovia, hemos podido comprobar la efectividad del trabajo desde un punto de vista neurofuncional y, por ello, se ha invitado a todos los asistentes a seguir formándose en esta materia con un claro horizonte: “Utilizar la Neuropsicología como base de las metodologías en el aula”.