Casi la mitad de los empresarios segovianos cree innecesaria la formación de sus trabajadores, según revela la última encuesta del Observatorio Socioeconómico de Segovia, que se ha dedicado en exclusiva a las necesidades formativas para trabajadores y empresarios en Segovia.

Según el estudio, el 43 por ciento de los empresarios de Segovia no considera necesaria la formación ni de sus trabajadores. Además un 29 por ciento no considera necesaria la formación ni siquiera para sí mismos.

“En estos momentos de crisis profunda, de recesión, la formación es uno de los ejes de la recuperación de la economía”, aseguró hoy el director del Observatorio, Juan Antonio Folgado.

La falta de tiempo es una de las razones fundamentales que dificultan la asistencia de trabajadores a los cursos de formación, según un 44 por ciento de los empresarios consultados. Los propios empresarios también alegan falta de tiempo (47 por ciento) como razón para no asistir a esos cursos, y un 29 por ciento considera que no son necesarios tampoco para ellos mismos.

El último estudio del Observatorio Económico también trata la opinión de expertos en torno a la actual coyuntura económica segoviana, y según la cual un 71 por ciento de los consultados cree que el paro en Segovia aumentará en los próximos seis meses. La tendencia es negativa para los siguientes meses en todos los sectores de la economía segoviana, aunque es menos desfavorable para la industria agroalimentaria y el sector de otros servicios.

El informe contempla otros datos estadísticas socioeconómicas como que las viviendas visadas e iniciadas han caído un 81 por ciento y un 69 por ciento en el primer semestre. La construcción ha reducido su actividad por el descenso de la demanda y el exceso de stocks, viéndose los precios de vivienda nueva y usada presionados a la baja.

En cuanto al comercio, este sector redujo su actividad ya que descendieron las exportaciones entre enero y agosto en un 13,4 por ciento y las importaciones aumentaron en un 20 por ciento, lo que aumentó el déficit de la balanza comercial. El turismo experimentó una evolución levemente descendente, bajando durante los ocho primeros meses del año los viajeros y pernoctaciones en hoteles.