La Agrupación Segoviana de Empresarios de Transporte (Asetra) ha distinguido el pasado 25 de abril dentro de sus premios anuales a “La Sepulvedana”, compañía que fue nombrada a finales de diciembre “mejor empresa de transporte regular en España”. Desde mi condición de usuario de la línea Segovia-Madrid nunca he considerado que “La Sepulvedana” sea merecedora de ningún galardón; pero mucho menos ahora cuando más calidad ha perdido su servicio y cuando más se está dando la espalda al usuario. Por ello me sorprenden sobre manera los reconocimientos de los que está siendo objeto “La Sepulvedana” así como la justificación de los mismos.

Empezando por lo más reciente, es más que reprobable que se premie a una empresa que ha dejado tirados a los estudiantes de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) tras suprimir uno de los dos autobuses de los que disponían para ir al Campus de Cantoblanco. Además lo ha hecho poniendo burdas excusas como su sustitución por un servicio de tarde que ya existía, o una baja ocupación que a los ojos de los usuarios que llevan años usando esa línea, era este curso claramente mayor que en años anteriores.

Se premia a una empresa que ha decidido dar cerrojazo a la atención al viajero, cerrando a cal y canto las taquillas toda la tarde o toda la mañana (en función de si es día laborable o no) e impidiendo con ello realizar gestiones que no pueden hacer las nuevas máquinas como por ejemplo, las recargas de los abonos mensuales, los cambios o anulación de billetes, o la solicitud de una hoja de reclamaciones. Tampoco es plato de buen gusto la indefensión que sentimos cuando las máquinas fallan (algo que sucede no pocas veces).

El último año, que tan fabuloso les ha parecido a algunos jurados se ha caracterizado por la supresión de un gran número de servicios, tanto en días laborables como en sábados y festivos, y tanto entre los servicios directos, como en los semi-directos y de ruta. Por poner un ejemplo la implantación de los servicios lanzadera ha llevado a la marginación de los usuarios de Otero de Herreos, Ortigosa del Monte y Revenga, que tienen que esperar hasta 7 horas por la mañana y hasta 3 horas y media por la tarde para coger un autobús en días laborables. A su vez esta política de recortes ha afectado también a los servicios de las líneas metropolitanas de cuya concesión goza “La Sepulvedana”, con lo que un gran número de pueblos en la provincia se han visto igualmente marginados.

Pero por si esto fuera poco, a las increíbles novedades en el servicio que nos ha regalado “La Sepulvedana” en los últimos meses se suman los problemas clásicos que los clientes venimos sufriendo desde hace años y que persisten en el tiempo a pesar de las veces que se les ha requerido su solución. Parece mentira que la “mejor empresa de transporte regular en España” no disponga de un mecanismo de pago con tarjeta de crédito que permita teclear el número secreto sin que éste sea visto por todas las personas que aguardan cola. Los sistemas de climatización de muchos autobuses, siguen funcionando realmente mal lo que provoca temperaturas muy desagradables en muchos trayectos. Y la información a los usuarios (a pesar de todas las plataformas que tienen a su alcance), sigue siendo en ocasiones deficiente.

Solo me queda esperar que tantos galardones no alejen a los responsables de “La Sepulvedana” aún más de la realidad de su servicio, y que no olviden que son muchos los aspectos en los que pueden y deben mejorar.

 

Álvaro Serrano del Pino, es cliente abonado de “La Sepulvedana” desde octubre de 2008 y Secretario General de las Juventudes Socialistas de Segovia capital.