Los casi 88.000 empleados públicos de Castilla y León volverán a la jornada de 35 horas semanales, y no a las 37,5 a las que les va a ser aumentada, en cuanto finalice la situación de crisis económica que atraviesa España. Pronto no va a ser, puesto que las previsiones y estudios que manejan todos los organismos internacionales y nacionales, todos los ejecutivos y agentes sociales auguran aún un tiempo de recesión, según publica hoy El Norte de Castilla, y recoge la agencia Ical.

El Gobierno que preside Juan Vicente Herrera ha aceptado la propuesta de CCOO de que ese aumento de 2,5 horas semanales, que va incluirse en una ley regional para que se aplique a partir de las próximas semanas, sea temporal, que esté en vigor solo durante el tiempo que dure la crisis. En cuanto la economía crezca a unos niveles que garanticen que la recesión se ha alejado, volverán a las 35 horas.

El acuerdo se cerró a última hora de la tarde de ayer tras una conversación entre el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el secretario regional de Comisiones Obreras, Ángel Hernández. 

La Comunidad se une así a otras como Cataluña, País Vasco, Valencia y Castilla –La Mancha, que también han ampliado el horario de sus empleados públicos vinculando esta medida al tiempo que dure la crisis. 

CCOO había ofrecido además como medida alternativa que si la Junta plantease algún recorte de los sueldos públicos, con 37,5 horas, la jornada volvería automáticamente a las 35. En este sentido, Hacienda, tras analizar ambas propuestas, ha aceptado la propuesta sindical para flexibilizar la jornada.