La actividad preventiva de la Junta de Castilla y León en el ámbito de la salud pública supone un intenso trabajo de vigilancia, control e inspección para proteger la salud de las personas a través de la continua evaluación, gestión y comunicación de riesgos.

Las competencias referidas a la protección de la salud individual y a la prevención de problemas sanitarios colectivos se desarrollan a lo largo de todo el año y, especialmente, en el verano, con el fin de evitar inconvenientes más o menos graves a los ciudadanos, mejorando su bienestar y su calidad de vida.

La Junta intensifica en verano las actuaciones y los ámbitos de intervención con el fin de dar respuesta a las circunstancias y a las características propias del período estival y a las actividades que son más habituales en estas fechas.

Precisamente, la próxima apertura de la temporada de media veda en la Comunidad autónoma, prevista para el próximo día 15 de agosto, es un buen momento para recordar recomendaciones y buenas prácticas sanitarias relacionadas con la caza ya que, aunque epidemiológicamente no ha habido en los últimos años una gran casuística relacionada con enfermedades transmitidas por actividad cazadora -de hecho, la estadística de 2012 refiere dos casos de triquinosis y dos de tularemia en toda Castilla y León-, la prevención ha de estar siempre presente.

Con este fin, Sanidad recuerda los siguientes consejos sanitarios: la caza ha de consumirse tras su inspección veterinaria, especialmente si la consume como embutido; en el caso de animales que pueden transmitir la triquinosis, como los jabalíes, se deberán recoger muestras de diversas partes de cada animal para su análisis por un veterinario; evitar la manipulación de animales muertos, enfermos o con comportamientos no naturales, poniéndolo en conocimiento de la autoridad competente; utilizar guantes para el desuello y en la posterior manipulación de los animales, hasta que se haya cocinado; han de utilizarse guantes y mascarillas cuando se manipulen liebres, ya que pueden transmitir la tularemia; no dar vísceras crudas a tu perro; pueden transmitirle enfermedades; y evitar la ingesta de agua no controlada sanitariamente.

Otras cuestiones a tener en cuenta se refieren a la comercialización de la carne cinegética y a su autoconsumo por parte de los cazadores, así como al transporte de las piezas de caza que deberá realizarse a la mayor brevedad posible y en las condiciones que favorezcan el enfriamiento de los cuerpos.

Repercusiones sobre la salud de las temperaturas elevadas

La Consejería de Sanidad, como en años anteriores, activó el pasado 1 de junio el ‘Sistema autonómico de información sobre las repercusiones en la salud de temperaturas elevadas’, mecanismo que permanecerá activo hasta el 15 de septiembre.

En este sentido, conviene recordar que las previsiones de temperaturas altas y sus avisos se comunican con cinco días de antelación, al objeto de que la población y el sistema sanitario pueda minimizar el impacto de olas de calor en la población especialmente susceptibles: personas mayores, enfermos y niños.

Los datos registrados por este sistema en los meses de junio y julio acumulan 167 notificaciones de episodios adversos que afectaron a 164 pacientes, ya que uno de los episodios fue comunicado por varias vías repetidamente. De los 164 pacientes, siete pertenecen a Segovia, una durante el mes de junio y las seis restantes ocurrieron durante el mes de julio.

Del total de pacientes, 32 necesitaron hospitalización y 54 fueron tratados en los servicios de Urgencias, siendo el diagnóstico más frecuente el de ‘golpe de calor’, en 127 ocasiones, seguido por ‘efectos no especificados del calor’, con 24 atenciones.

La Junta  facilita una amplia información sobre consejos y recomendaciones accesible a través del portal sanitario de la Junta en Internet, más concretamente en el subportal de ‘Cuidadanos’, apartado ‘Salud y estilos de vida’, 

A este último respecto, el de la protección ante la radiación solar,  es conveniente indicar que, en 2012, 343 pacientes fueron atendidos por melanomas en los hospitales públicos de la Comunidad. 30 de estos casos se dieron en Segovia, siendo 16 de ellas mujeres y el resto, 14, hombres.

 

Toxiinfecciones

En los veranos, tanto las condiciones climatológicas como la modificación de hábitos implican que haya que ser especialmente vigilantes para la prevención de las enfermedades transmitidas por agua y alimentos.

Si bien el ‘riesgo 0’ no existe en seguridad alimentaria, no es menos cierto que extremar las precauciones y seguir las buenas prácticas, tanto en establecimientos públicos como en los propios hogares, limita enormemente las posibilidades de verse afectados por toxiinfecciones alimentarias.

Para ello, nada mejor que recordar estas diez acciones preventivas a tener siempre en cuenta: consumir siempre agua potable; utilizar materias primas acreditadas sanitariamente; mantener los alimentos fuera del alcance de insectos y roedores; separar los alimentos crudos de los cocinados; cuidar de la correcta higiene, tanto de los manipuladores como de los utensilios a usar y las superficies; cocinar correctamente los alimentos; mantener las temperaturas adecuadas para cada alimento; calentar suficientemente los alimentos; consumirlos una vez cocinados o recalentados; y no consumir alimentos perecederos expuestos a temperaturas ambiente.

En lo que va de 2013 -hasta el pasado 6 de agosto-, se han notificado en Castilla y León 20 brotes de origen alimentario, perteneciendo cuatro de estos brotes a Segovia, afectando a 71 personas, siendo cuatro de ellas hospitalizadas.

 

Zonas de baño y piscinas

El censo oficial de zonas de baño de Castilla y León para la presente temporada 2013 recoge 27 de estos parajes en ríos, pantanos o lagos de la Comunidad, una de ellas situada en Segovia.

La actividad de vigilancia, control e inspección llevada a cabo en estos lugares de ocio durante el verano de 2012 se tradujo en la toma 301 muestras y la realización 284 inspecciones visuales en las zonas de baño castellanas y leonesas. En la única zona de baño censada en Segovia se realizaron, durante 2012, la toma de nueve muestras y la realización de nueve inspecciones visuales.

Sanidad mantiene a lo largo de la temporada de baño, que finaliza el 15 de septiembre, esta labor preventiva y de vigilancia, con analíticas e inspecciones semanales a las que se suman otras si las circunstancias referidas a la calidad de las aguas lo hacen oportuno.

El otro ámbito de intervención de los servicios oficiales de la Dirección General de Salud Pública, en relación con el disfrute y el ocio en aguas de recreo es el del control de las piscinas, cuyo censo, a fecha 31 de diciembre de 2012, indicaba que en la Comunidad había 938 instalaciones de este tipo -729 de titularidad pública y 209 privadas- en las que control oficial supuso el año pasado 4.819 visitas de inspección y 10.341 controles de pH/cloro. En el caso de Segovia, a fecha 31 de diciembre de 2012, se contabilizaron 110 piscinas – 79 de titularidad pública y 31 privadas- en las que el control oficial supuso el año pasado 555 visitas de inspección y 923 controles de pH/cloro.

 

Legionelosis

La Junta desarrolla anualmente su ‘Plan de prevención de la legionelosis en Castilla y León’ con el fin de prevenir la aparición de esta enfermedad que, en su manifestación típica como neumonía, puede presentar casos esporádicos o en forma de brotes afectando mayoritariamente a personas de edad avanzada, con enfermedades respiratorias crónicas y fumadoras.

El año pasado, en la Comunidad hubo doce casos esporádicos, uno de ellos en Segovia, sin que se produjese brote alguno.

En el marco de la labor preventiva de la legionelosis, la Dirección General de Salud Pública cuenta con un censo de instalaciones de mayor peligro, como son torres de refrigeración, condensadores evaporativos e instalaciones similares, de las que en Castilla y León había registrados 1.121 equipos ubicados en 471 establecimientos. En Segovia existen 109 equipos ubicados en 41 establecimientos.

En total, en el conjunto de la Comunidad, las inspecciones realizadas el año pasado sumaron 3.210 y las muestras analizadas, 507. En el caso de Segovia, las inspecciones realizadas fueron 250 y las muestras analizadas, 61.