Ángel Corella se muestra optimista respecto a su personal proyecto, la creación de una Escuela-Residencia de Danza, en Segovia, que según dijo podría estar ya en marcha “a mediados del próximo año”. El centro formará a los bailarines en todos los aspectos relacionados con la danza clásica y también será la cantera de la que pueda nutrirse en el futuro en el Corella Ballet Castilla y León.

El objetivo del bailarín es acabar con el “éxodo” de artistas que, como hizo él, se ven obligados a salir de España para desarrollar una carrera profesional al más alto nivel. “No es la compañía de Ángel Corella, aunque yo ponga el nombre, sino el sueño de muchos bailarines”, señaló el director, para quien la afición por la danza clásica estaba “medio apagada” en España pero no muerta. “Sólo hacía falta reavivar la llama”, apuntó.

A este respecto, Coreela lamentó la falta de apoyo de las instituciones públicas. Corella se refería en concreto al Ministerio de Cultura, al que la compañía ha enviado la propuesta de mantener dos ballets oficiales, el de la Compañía Nacional de Danza, hasta hace poco dirigida por Nacho Duato, especializada en contemporánea, y la impulsada por el bailarín para la danza clásica. Una idea sobre la que aún no ha recibido respuesta. Corella criticó que el departamento que dirige Ángeles González Sinde “está dando la espalda a muchos bailarines y también al público” y consideró una “locura” abrir la Comañía Nacional de Danza al ballet clásico. “No soy duro, soy realista”, concluyó el director.

 

Estreno en Madrid

El bailarín ha presentado en Madrid su revisión de ‘El Lago de los Cisnes’, que por primera vez en la historia representará una compañía española, el Corella Ballet Castilla y León, en la capital madrileña. La producción, revisada y adaptada al público actual, estará en cartel del 5 al 12 de septiembre en el Teatro de la Zarzuela, donde tuvo lugar el encuentro con los medios de comunicación.

El clásico de Tchaikosky de la compañía con sede en Segovia ha sido actualizado pensando en los nuevos públicos. Así, Corella, director artístico, ha reducido la partitura original y añadido elementos audiovisuales. Se trata de una incorporación tecnológica “muy sutil y discreta”, destacó, pero que permite demostrar que el ballet clásico no está reñido con la modernidad sino, todo lo contrario, que acepta nuevos lenguajes escénicos. Una producción, apuntó el que fuera bailarín principal del American Ballet Theatre, llena de frescura y dinamismo.

El director de la compañía subrayó que se trata de “un espectáculo accesible también para la gente joven” porque es una versión de ‘El Lago de los Cines’ “muy rápida y ligera, que engancha desde el principio”. Además, sólo se realiza un descanso, lo que se adapta mejor al público de hoy en día.

La prueba de fuego de esta producción se pasó ya, y con mucho éxito, en Valladolid y Oviedo. Según recordó Corella, en el teatro vallisoletano, donde se estrenó el pasado 24 de febrero, las entradas para los cinco días de representación se agotaron en la primera hora y media de venta. Una acogida que la compañía patrocinada por la Junta de Castilla y León espera lograr de nuevo en Madrid, en el Teatro de la Zarzuela, un escenario que el director artístico consideró “ideal” para el ballet clásico.

La producción ha sido diseñada específicamente para el Corella Ballet Castilla y León con una nueva escenografía y vestuario originales, creados por Benjamín Tyrrell. Además, se trata de la primera vez en veinte años que una compañía española asume el reto de realizar una nueva producción de ballet clásico, llevado a escena también por bailarines españoles.